.
.
Mostrando las entradas con la etiqueta Jolie. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Jolie. Mostrar todas las entradas

30 enero 2014

Parvada




Y cruzan por el aire bandadas que emigran (...)
 (...) Ese dulce paraje que fue nuestro.
 José  Emilio Pacheco (Colegio Nacional, 27 de enero de 2014)  


Entre una Carta y una cita
no trascurre la eternidad
sino sólo días o semanas

Los viajes siempre son perfectos
incluídos los aterrizajes

Las catedrales se visitan,
se atraviesa el sonido del viento y
 los paisajes se contemplan

28 octubre 2013

Las Trampas del Deseo

"El Abandono"  1905 Camille Claudel

El deseo, creador de todas las cosas, invade lentamente la habitaciòn, con veinte y tantos años apenas, entre sus cobijas penetra intempestivamente y recorre centimetro a centimetro su cuerpo.   Explora cada uno de sus volùmenes, incipientes curvas y àngulos.

Despierta y yace en su cama, desnuda tal como lo acotó en su carta para él, imaginando que está ahi con ella. Se mira a si misma, no entiende de que está hecha la materia informe que la ha asaltado durante la noche pero la intuye solamente.

No sabe si escapar o dejarse alcanzar. y es por ello que tendrà que desahogarse buscàndole forma a algùn otro pedazo de arcilla o màrmol.  El  deseo ha encontrado a Camille, y ella dàndole forma va.

El deseo no dejarà de perseguirle entre rupturas y reconciliaciones, no podrà dejarle de dar forma hasta en las cosas mas recònditas sumergidas en su atolondrada alma...
Ella sospecha tambièn que el deseo es una experiencia que no se olvida.  Un extraño que a aveces nos persigue y otras veces perseguimos.  Algo que se funde con nosotros y que nos consume a veces tanto, hasta matarnos





12 septiembre 2013

Panem nostrum quotidianum



En la esquina de la cama hay una telaraña
donde una mosca - como un fruto seco-
desaparece lentamente entre edredones mortales

La araña la envuelve rápida y profusamente entre sus hilos transparentes,
se soba la pancita y da dos vueltas hacia abajo en su montura
como si trajera un equipo incluido con arnés y vértigo controlado

Se desliza como un patinador profesional, sobre esa seda con gran espíritu campesino,
pareciera bendecir eso que a punto de engullir le ha caido del cielo.


31 julio 2013

Perfume de Gardenias

Fotografia de Phillip Toledano
http://www.dayswithmyfather.com/#/thumbnails


El pensaba que las leyes de la física no existían en su jardín. Quizá ese fué su primer error. Pretendía regar cada flor con el mayor esmero como si fueran únicas.

Amaba a todas las flores, a todas por igual. Adoraba escuchar lo que la nauraleza le brindaba, darles luz, recibir su oxigeno, mantenerlas con vida.
Hasta que un día no se sabe si la naturaleza o la física le golpearon la cara,  demostrandole que ese jardín era demasiado grande, no podía controlarlo todo, las distancias que ya había abarcado con el paso del tiempo, eran demasiado extensas, incluso para alguien con energías como él que amaba la vida sana y no la sedentaria.  El agua pronto dejó de ser suficiente para abastecerlas a todas y el se había empeñado en abarcarlo todo.

Hoy en ese Jardín hay flores marchitas, de las que sólo se recuerda la hermosura que poseían, las flores se van marchitando aunque no pensaba dejarlas morir.   Dias si, y dias no le contaban secretos que cada una albergaba pero con los años pronto se resignó a solo admirarlas, a ver de lejos como fueron perdiendo su color y brillo, pues el fue perdiendo fuerza también.   Cuando llegaba el verano la mayor preocupación en todos los años que siguieron fué si llegarían vivas al otoño, más que el mismo porque según sus palabras no hay nada mas bonito en el mundo y en esta vida que llegar a conocer a la primavera.
al menos, en esa época después de verla, se quedó dormido quedando solo el aroma de las flores que tanto cuidó.

01 julio 2013

Rumieta y Juleo



De un brinco trepó a lo más alto del ramaje, de aquél barandal
se sostuvo majestuoso manteniendo el equilibrio.
Se liberó del antifaz y también de la desidia

Se acomodó junto en una de las sillas con firmeza y prefirió ver pasar el mundo
con sus narices juntas, mientras que con una lamida le hizo entender que era ella  a quien quería.

22 marzo 2010

Tizne de Pájaro Azul


 Por Jolie

Cuando era muy pequeña, el Abuelo le regaló en aquellas vacaciones un pájaro azul, una avecilla según la descripción en su memoria eidética de alegre colorido y pecho naranja.  Pasaba las tardes dibujando dioramas creados especialmente para él,  que colocaba como escenografías con cintas detrás de la jaula

Terminados los días poco antes de volar a casa, volver a la escuela y las obligaciones diarias junto con sus padres, el ave murió paradójicamente en vísperas de la resurección.  Lo envolvió cuidadosamente en una tela de encaje y lo llevó al atrio de la pequeña capilla que había en aquel Jardín, lloró un poco teniendo al pequeño animal entre sus manos y decidió ocultarle el desceso al Abuelo, para no darle un disgusto por su enfermedad.

 Y ahi estaba, quemando sus iridiscentes alas una pluma tras otra frente al cirio enorme que siempre se hallaba encendido. De pronto alguien entró, era  la cocinera que interrumpiendo el ritual tan particular, extrañada le preguntó que era lo que estaba haciendo, ella ocultó al pobre animal desplumado bajo su vestido sin fijarse que en el roce,  tiznó el pequeño delantal de gasa que llevaba puesto,  no supo decir más nada se secó las lágrimas y solo se le ocurrió decir que estaba quemando una carta de amor.

22 febrero 2010

La vida de la Libélula


Por Jolie










Con todas sus verguenzas al aire, una libélula patalea boca arriba en la superficie del agua, lucha en la alberca por volver a su posición, por poner su humanidad en tierra firme y levantar el vuelo. La sacas de la orilla y en cada vuelta que le das le miras. En cuanto sequen sus alas se recuperará y con ligereza se elevará.
Por insondable razón y decisión concertada Amalia no se cayó a la alberca, no se desbarrancó en los angustiosos abismos de las brechas de Kassol ni en las faldas del Himalaya, su destino fue a cumplirse al estrellarse en su propia tierra en el dia feriado en vísperas de año regresando de Cuernavaca

Alguna vez confesó que le daba pena su pareja, le restaba energía disimular su verguenza, se sentía avergonzada de presentarla pero gozaba de sus favores que tanto le inspiraba. Será que cada quién resuelve su soledad como puede, con amores o cariños clandestinos al cobijo de una vida secreta. Es tan corta para las exigencias del cuerpo, que Amalia toma los deleites a pesar del costo: el sufrimiento de dos vidas

Abogada exitosa y Libélula

Deteriorando la opinión que tiene de si misma, esconder un amor roba energía hasta para justificarlo, retacada de areas geográficas, si está en el sur huye del norte, si está en poniente correrá hacia el oriente, esconde su vida porque no es triangulizada sólo esas vidas se exhiben en la vida pública, la que está en los límites de lo permitido, la bien vista por los infinitos seres que solo salen con gente como uno, que tiene carrera como uno o un coche bonito. En esta sociedad lo único que se perdona es el escándalo y basta sólo afrontarlo hasta las últimas consecuencias, pero a ella le falta valor.

Va y viene sola a eventos familiares y sociales esconde a este amor pero se ha aferrado mas de una ocasión entre las sábanas, ella sabe que no será aceptado, ni ella misma lo acepta puesto que va sola a las fiestas, a pesar de que lo que le da es un tesoro que difícilmente se encuentra en muchas vidas oficales tan impecables y no pocas veces aburridas.

A veces al verla imaginé quien sostenía esa sonrisa y la hacía sentir una Reina muchos la acusarían de enredarse con alguien menos que ella otros la escupirían de enterarse que es un pobre diablo sin educación. No es ningún chiste, corre el riesgo de exclusión y castigo social, no se permite poner en peligro su núcleo afectivo.

Han pasado varias semanas sufriendo el dolor de 7 costillas rotas y una cicatriz en el brazo, indirectamente a causa de ese amor, su pequeño corazón no ha sufrido ningún daño, todos se fueron, los cólegas, las amigas del club, las miradas recriminadoras de su família menos él.

-"mi alma intentaba marcharse por ahi" - me dijo abrumada al no tener suficiente maquillaje lancóme en la cara, el día que la fui a visitar al hospital. Sin embargo como dice Coetzee, su alma fue obligada a volver, la encerraron y la cosieron por dentro. El accidente automovilístico en compañía de quien no cumplía los requisitos, hizo que su vida descarrriada quedara a la vista de todos, no entenderán lo que amplió su mundo acercándole a uno que no era el suyo, casi tan cerca ahora de la muerte.

Ella quedó como una libélula: con las patas arriba y las verguenzas expuestas a cualquiera. Mientras estaba en esa curiosa postura lo que menos importaba era precisamente eso. Ya nada importa sino retomar la vida a pesar de todo lo que digan, el quehacer es recuperarse y esperar que el sol aligere las alas, el tiempo soldará las fracturas. Se destapó su vida privada es una libélula en una pequeña orilla de la alberca, a salvo ya en su postura original medio empapada, sus alas están pesadas pero sólo hay que esperar que las costillas rotas y sus tres vértebras colapsadas le devuelvan la libertad.

21 enero 2010

La Peregrina


Por Jolie



El sol de oriente alumbraba el camarote y yo suntuosa era testigo fiel de como las olas agolpaban con compás el sonido de la brisa marina. Ella era lo único que importaba, y él como en un acto de fe me resguardó impaciente en un pequeño estuche como presagiando mi perdurabilidad.

Di Maggio me depositó por fín en un magnifico collar en el cuello de Marilyn una combinación curiosa e ingenua de Hollywood, ojos dulces, actitudes inocentes, malvadas pero sensuales y pose de ninfa pecadora, mescolanza extraña de contradicciones y olor a chanel.

Al final fue un acto de fe fugaz y yo tan sólo una pieza clave donde el amor perdió el brillo, que una gema no otorga, no pasó mucho tiempo para verme rodando envuelta en grandes subastas y exposiciones, porque mi destino era viajar por el mundo. Con apenas 58 kilates y medio he sido testigo de todo, recorriendo épocas, cuellos y palacios con elegancia, pasada de mano en mano con descaro como una mujerzuela codiciada, pero ataviada de cuidado infinito y brillo tanto como una Reina.

Durante mucho tiempo fui parte de las Joyas de los tesoros de España desde que me encontraron en Panamá dentro de ese molusco, las manos de Don Diego de Tebes me resguardaron como un amuleto en el que sus manos me acariciaban intermitentemente sin dañar mi nacre.

Descansé orgullosa como regalo de Bodas en el cuello de María Tudor junto a Felipe II y vi morir herejes, mientras Hans Worth me inmortalizaba en un cuadro incrustada en un joyel. Los momentos vertiginosos de aquellos tiempos estuvieron plagados de guerras, traiciones, ambición de poder, dolor y codicia, rodeada de motivos frutales haciendo honor a mi condición de joya marina, se terminaron mis incursiones fastuosas y festivas entre las manos de un soldado Francés durante la ocupación, pasó mucho tiempo para que yo viera la luz colocada en el cuello de una marquesa escocesa cuando la Reina Victoria reinó en Inglaterra.

Mi brillo y su peregrinar se renovaba con cada portadora. En los años veinte los cuellos de las mujeres eran adornados con largos collares donde protagonista podía rozar sus vientres, siluetas de senos diminutos, favoreciéndolos al caer sin obstáculo alguno. Cartier diseñó un collar especial de rubíes y diamantes después de ser rescatada de una subasta en Shoteby´s muchos años después, hasta que un buen día caí al suelo accidentalmente de mi corte real y fui a parar en las fauces del perro de una Actriz de ojos violetas.

Mi peregrinar ha sido abundante y extenso, he podido adentrarme entre romances de época, llegar a la vida de los mortales con la única intención de seducirlos y dejarlos, un regalo perfecto para mitigar ciertos caprichos o ser fascinación o inspiración literaria, pero aún con el peligro a merced y codicia de muchos, jamás en mi andar he sufrido daño o un rasguño.

21 diciembre 2009

Juegos de Niños


"Todos ríen, la gallina Gira y atrapa al que pilla" Jolie
La gallina ciega (boceto), 41 x 44 cm Francisco de Goya 
1788 y 1792


La gallina ciega
1788 - 1789
Lienzo. 2,69 x 3,50
Museo del Prado, Madrid.




Quién entienda estas letras
qué dibuje una corneta

Quién descifre los enigmas
le tatuaremos un estigma

Quién no duerma en enero
qué pruebe amar primero

Quién no entienda el amor
qué se arme de un buen juego


19 noviembre 2009

Lo que Ata se Mata

Por Jolie

Al despertar sentía los ojos muy pesados, me dolía mucho el cuerpo. Algo más en el vientre, todo. No sé más qué. ¿porque estoy desnuda? pensé - ah si, ... Qué cosas raras te hacen la anestesia. Estaba recordándo.

- Voy rumbo a la Clinica de Santa María - le indiqué al chofer del taxi, mientras pensaba en que me ardía el vientre como si me hubieran prendido fuego, como si lo que llevara fuera un piromaniáco dentro dispuesto a prenderse.


Antonio y yo lo hacíamos todo el tiempo, no le gustaba la protección, así que por no oir los consejos que mi madre no me dió nunca, al final me quedé embarazada. No le he dicho nada desde el principio porque decidí guardarme al bebé en secreto como un regalo que alguien me acabara de hacer y aguardar para no estropear la envoltura de la sorpresa.

La verdad es que no sabía como decirle y como es que lo iría a tomar, si era bueno o malo para él o si le iba a gustar o no. Con tantos planes por delante me propuso irnos de viaje, la verdad es que acepté de inmediato, una chica como yo no podía pagarse esos lujos y la verdad es que me gustaba tanto que no podía negarme, pensé que en ese lugar paradisiaco, podría tener valor y hablarle de lo que empezaba a crecer dentro de mi , tal vez, al son del mar y la tibia arena, el bebé no se sentiría como un barco náufrago a la deriva y conseguiría que Antonio en un futuro se quedara conmigo para siempre.

Siempre cumplí las normas del trabajo, ellos (los clientes) tenían que estar casados para que no hubiera complicaciones, la relación no debía prolongarse mas de 6 semanas. Nunca me ha costado hacer feliz a un hombre mientras pague los condones. Escuchaba sus estupideces sin pestañear, con convincentes maullidos, sus lenguas asquerosas y manoseos torpes encima de mi, con arrobo mirando sus braguetas comportándome como una verdadera muñeca, a un jadeo y a ritmo soltaba un alarido de placer dejando claro por delante que yo no aceptaba ropa, joyas, apartamentos o coches, eso a veces ocasiona que a ellos les saliera una vena redentora y yo no quería que nadie me "liberara"

No, el mejor precio para mi eran los viajes sola y hasta antes de conocer a Antonio, mis clientes habían sido mis mejores patrocinadores turísticos. Yo elegía destino y el plazo, sin rechistar ellos soltaban la plata y era un acuerdo perfecto puesto que cuanto antes me perdieran la pista mejor para ellos en su inserción inmediata a su vida aburrida marital, de buena gana pagaban para que desapareciera de su vida llena de rutina, rumbo a un rincón lejano fiel a modelo ONG paises pobres ajustados a los tópicos de color y calor tanto meteorológico como humano.

Pero ese es el pasado, me temo que el futuro será distinto a partir de hoy. Por saltarme las reglas estoy donde estoy sin disfrutar de mi último viaje en este taxi de mierda, me involucré con un divorciado, enamorarme de él fue uno de los errores pero el peor fue continuar ... y aún sabiendo de toda la complicación que llevaba me empeñé tanto porque en verdad Antonio me gustaba.

El no aguantaba los condones y yo cedí. La relación con él comenzó sin reservas como suelen comenzar siempre, amables, cortesmente pero directo al grano, jamás pensé que un hombre como él se fijara en mi y asi sin más me deshice de normas debo reconocer que lo primero que ví en él aparte de la pasta fue su porte. La verdad es que las cosas en el viaje entre Antonio y yo al principio estuvieron de maravilla, el avión despegó con su mano en mi sexo pero de a milla unas semanas después las cosas fueron empeorando, creo que estar en Tierra no le sienta bien al amor.

Yo soñaba a menudo con el bebé que ya estaba esperando y nunca encontré el momento para hablarle del embarazo, me miraba al espejo y tenía la sensación de que nuevas curvas crecían en mi cuerpo, los sueños se tornaron pesadillescos, pronto mi vientre pasaría de ser plano a convéxo, pero Antonio no parecía darse cuenta de nada. Asombrada de su ceguera el tiempo se fue pasando y comenzamos a pelear por todo y por nada, mis cámbios de humor terminaron agobiándolo y las peleas se fueron haciendo muy agrias

- ¡Cabeza hueca!.
- Facha de mierda.
- Puta... ¡Puta! - eso sí que me dolió. En esos momentos era cuando pensaba en un saca corchos para sacárme al hijo de puta que llevaba dentro. Siguieron las discusiones, los silencios hostiles, arremetidas en golpes bruscos y en encuentros mucho más difíciles en la cama de el hotel pero es que el odio es mas poderoso, a veces tanto que ata como un imán y comprendí que lo que llevaba dentro era lo que ahorcaba la medida el amor y de mi futuro con Antonio. Pensaba en el niñito como un mono de circo que se aferraba a mi vientre todo el tiempo, dando piruetas tantas que me mareaba, tanto, que seguro costaría mucho arrancármelo y fué entonces que decidí callar y pensar en un mejor modo de solucionar las cosas.

Llegué a aborrecerlo, se había convertido en una especie de obstáculo, una reja que impedia atacar a Antonio o peor aún aproximarme a él. Un buen día y antes que pudiera decir nada arreglé la valija y le hablé mientras dormitaba , en lugar de confesarle nada, le solté un - te quiero - No quiero volver a verte nunca. Estoy harta de ti - Las tres cosas juntas, lo que dije y lo que no eran verdad.

Logré sacarle una buena tajada como indemnización y nos despedimos sin mayores contratiempos, hartos y aliviados al final lo resolvimos como una transacción llana y normal, pero bajando del avión comenzé a ponerme tan mal que fue necesario huír directo a la clínica.

El viaje en ese bólido más parecía una carroza fúnebre rumbo al hospital, me agarraba el vientre ardía tanto que creía que yo tenía escalpelos afilados. Me colocaron unas compresas tan grandes que no podía cerrar las piernas, es lo ultimo que recuerdo pero ahora me duele mucho.

- ¿Qué tal está?- Interrumpe una voz que no me deja ver su cara, la luz del techo da directo en mis pupilas. Le digo que siento mucho frío y que si me puede traer una manta sin preguntar nada más.
-Es normal, le tuvimos que poner otra dosis de anestesia. Ha tenido mucha suerte, el feto estaba colocado muy arriba y el médico ha estado a punto de rendirse y dejarlo dentro pero ya está fuera.

pero él ya está fuera. Pienso medio aliviada.

Ahora quédese tranquila, dentro de un momento que ya se encuentre más despejada se levanta despacio, se viste y puede irse. Bueno, tendrá que venir a una revisión - ¿Ha venido con alguien?

Me voy incorporando mientras pienso que Antonio no me espera allá afuera no se quedará conmigo nunca, pero yo ya tengo a alguien esperándome en el infierno .

El ya está fuera.

22 octubre 2009

Sobre el Cielo


Por Jolie



Flotando y luchando, como un cometa en un cordón
caigo en cuenta que usted cortó a través de mi traba y cambió todo,
desde abajo usted parecía muy pequeño, pero justamente amé eso mismo

Así que me lanzé hacia arriba tan sólo para deletrear su nombre
cuando vienen y me dicen que usted es un cometa terrible
Yo les digo que estoy orgullosa de su vuelo maravilloso.

21 septiembre 2009

Condena a Ciegas

Por Jolie


La verdad, es que no acabo de curarme de tu sombra
porque de la ventana de mis ojos permanece siempre colgada






Debo envainar porque ya no puedo
Le he dicho a Cupido que no me incite a luchar,
ya no regresará. Bajo la Guardia
Me he arrancado las alas
y voy a extraer mis entrañas
trepanaré mi mente ya no desperdiciaré lágrimas

Quisiera que arranque cada espina alojada en mi alma
porque cuando esa Luz fatua deslumbraba
yo pensaba que eran flechas las que me clavaba


Que me saque los ojos y los pongan en una balanza
en el que pese más su imagen, escupirlo al suelo
para alimento de aves e insectos
el otro, si es preciso que lo tiren a las bestias y lo traguen,
porque si ya no voy a verle tampoco lo quiero.


20 agosto 2009

Un Plan Improvisado

*
*
Por Jolie
*
*


Hacía algún tiempo que no nos veíamos y a contratiempo la excitación era insostenible,
recuerdo que te invité a subir, no recuerdo cómo llegamos hasta arriba, sólo unos cuántos escalones fugaces bajo mis pies, el sonido precipitado de mis zapatos a través del pasillo angosto, y la puerta entornada medio cerrándose a mis espaldas, con la luz todavía apagada en el recibidor.

Te avalanzaste sobre mi aplastándome contra la puerta que resonó en la hoquedad de la noche, tus manos me exploraban a tientas con el ansia del que corre en contra del tiempo y más allá de lo prohibido y yo recibía tus besos con avaricia, a sabiendas de que en breve me vería de nuevo privada de ellos.

Más que besarte, engullía tus gemidos, tus susurros descardos, tu respiración en acelerador y al mismo tiempo mordía con rabia tus silencios en una suerte de venganza.
A tientas, diste con el interruptor de la pared de la entrada, por suerte, la luz era ténue, la recuerdo anaranjada como un manto de tul improvisado en la intimidad de la casa.

- Aquí sólo puedes ser mío- , me repetía a mi misma.

Cada prenda mía quedaba en el suelo, secundada por una tuya, arrancada con no menos virulencia, mientras avanzábamos hacia la habitación.

- Todo menos los zapatos- .
Sabía que te gustaría oir esas palabras. Sabía (y no me equivoqué) que te encantaría que sumisa hiciese lo que más deseabas, pero con esa determinación de quién quiere llevar las riendas. Con un movimiento desafiante te empujé hacia la cama. No hablabas, sólo me mirabas absorto en una mezcla de admiración e incredulidad. Sin oponer resitencia, sin retroceder, era ahora a mi a quién le tocaba seguir el plan.

En esa noche oscura y lluviosa, de esas en que nadie debería andar por las calles por el riesgo de ser engullido por el cielo mismo, solté mis prejuicios y mi moral y me metí a la cama contigo, momentos antes la cortina de agua dificultaba mi visión a escasos metros de la calle, la bolsa y mis ganas pesaban demasiado como para garantizar que mis ejercicios de equilibrio sobre tacones por los adoquines de la calle empapada fueran seguros. Mi paragüas y mi gabardina, trataba de asirse a mi cintura en un esfuerzo heróico por no rasgarse, pues servían de bien poco en una noche como esa.

Giré la esquina y enfilé la calle chorreante de penumbra, la tormenta arreciaba y ya me quedaba poco para llegar a casa, cuando pude distinguir tu silueta bajo un farol tintineante.
El sonido de mis pasos discurriendo por la acera te sacó repentinamente de tu ensimismamiento y con un delicado ademán, te vi girar hacia mi aún en la lejanía y esbozar una sonrisa perversa de esas que le hacen perder a cualquiera un atisbo de prudencia. Aún no podía ver tus ojos cuando ya los sentía, atroces, clavados bajo mi ropa.

Me acerqué y tu rostro se dibujó nítido bajo la lluvia. Tu mirada ya se había clavado en mis pupilas, y sin censura rápidamente descendió por el resto de mi cuerpo, como dándome la más cálida de las Bienvenidas.

¿Qué haces aquí? - te pregunté y sin responder pusiste tu mano en mi cuello, te precipitaste sobre mi boca y te aferraste a ella en un beso. La mano en mi cuello ejercía una fuerza hacia ti casi innecesaria, tu otra mano desfiló en unos segundos por el interior cálido de mi gabardina y el nudo en el estómago pareció transformarse tanto que comenzó a descender unos centímetros de súbito por debajo de el.

- Sube. ¿De cuánto tiempo disponemos?, - balbuceé.
y con tu sonrisa en los ojos brillante e inconfundible tan solo te escuché decir


- Del suficiente antes de que me tenga que ir por mi mujer



23 julio 2009

Décima de Segundo

Por Jolie

¿de que estrella azulada
venimos a caer ambos
frente el uno del otro?
...



Un instante entre mis manos
tocando tu figura integra
fuera del marco
en un retrato circular
te atraigo a mi montado en fantasías febriles

Trazo una cartografìa literaria
convoco un desenlace en un navío
ingenio recitar algún panfleto o
busco plasmar un beso de postal


como fuegos de artificio

transformados en conjuro
la fracciَón de ese momento
es mi gesto retenido


como esas semillas rebeladas
que juegan y
escapan al viento
la imaginaciòn se palpa

y el deseo bulle al unìsono

en este momento mágico

como bazookas del destino

tus ojos claros como cristales
resultan imprescindibles