.
.

20 diciembre 2011

Luz de invierno



Siempre he pensado que la luz de invierno tiene un poder especial, capaz de transformarlo todo y de contener historias sorprendentes que han de pasar directamente al catálogo de la nostalgia.

Ese sería entonces, creo yo, el único deseo que se me puede ocurrir sin caer en lo ridículo; una historia soprendente. Una para cada quien.

Nos vemos en enero.

Gracias por estar, permanecer o por pasar.


MauVenom



Fotograma de la película Luz de Invierno de Ingmar Bergman
1963



28 noviembre 2011

Cromo

Por Alberto Estrada

 


Del grupo FB, Fotos por Temas. 
Coordinado por Elena Brito, 'Pelusa'

24 noviembre 2011

Vocación esquina infinito


Bebíamos sin sentido. Uno de tantos días más en los que para matar el tiempo decides hacer lo de siempre, con los de siempre, la ruta de siempre, el auto de siempre entre tragos de cerveza y quejas de cualquier cosa en derredor: un payaso de crucero, una madre que cruza imprudente la calle con su hijo en brazos, un policía gordo de tránsito. Nada incita a cambiar el ánimo de la noche que apenas comienza, por desgracia, por sopor.
Al fin llegamos a una casa no muy distinta de la que arribamos el fin de semana anterior ni el anterior a ese ni el anterior a ese ni el anterior
Departamento de solteros con pretensiones intelectuales: pocos muebles, muchos libros, botellas, música y amigos y desconocidos, con pretensiones de amistad con pretensiones de señores interesantes de sabelotodos de artistas de hombrescultos de bohemios de borrachos de decadentes de indecentes ­­–depende de la hora de la madrugada. Otra noche de discusiones acerca del amor, de la sociedad, del autor, de Dios, del mundo…El comentario menos usual es el de aquel que recuerda que ya venden Yolis en el DF y lo habías escuchado de boca de tu sobrino de seis años esa mañana.
En los mismos recorridos, entre gente tan parecida, una imagen te llama. Es un reportaje mal escrito acerca de un pequeño grupo de personas tomadas por locos, la fotografía los muestra, parecen ancianos: piel arrugada y cabello blanco, deslavado por el agua salada pero con cuerpos bien formados que chapalean en la playa. Se trata de un grupo de personas relativamente jóvenes (la relatividad de la juventud comenzó después de que cumpliste veinticinco) que han decidido pasar la mayor parte de su vida en los linderos de los océanos porque aseguran que las oscilaciones marinas se han detenido y ellos están dispuestos a dar su vida para perpetuarlas.
Para el resto de tus amigos –con los que llegaste y el resto-- no es más que una nota curiosa de una seudosecta de chiflados… se abre la caja de Pandora, a hablar de locura, enajenación…
Dejas de escuchar, las necedades esta vez son peores y tú sólo das vuelta a la idea de ir con ellos. La razón marca como siempre la traba: es una tontería suponer que las olas son resultado de movimientos humanos, el colmo de la vanidad de la especie. Por otro lado, tu intuición te dice que hay algo para ti en esa absurda idea…te pierdes en cavilaciones absurdas mientras el alcohol te arrastra poco a poco al sueño…cuando abres los ojos sigues en la misma casa pero notas que las paredes tienen algo distinto…al acercarte te das cuenta que en realidad son persianas, levantas la más cercana y ahí está, te deslumbra por un momento porque el sol se refleja en una superficie casi quieta, no sabes si es lo más transparente, azul o dorado que has observado jamás. Una cosa es segura, es el mar, el mar en una impasible –o al menos eso parece.
Es hasta ese momento de placer y desconcierto que causa el espectáculo frente a tus ojos que notas que te encuentras solo. No es que te importe demasiado... son pocas las ocasiones que te da la vida de olvidarte de todo, que te muestra la razón de tu existir, ttu vocación… ni siquiera te importa despertar.

21 noviembre 2011

LA PALABRA

I.
Largo día
y despliego tu nombre
en todo tu aroma de mujer
blasfemia
de quien sabe la dirección del edén y lo prohibido.

II.
Esparces la palabra
como don multiplicado
tuyo es el reino del verbo
milagro de la imagen.

Soy feligrés de tu templo
escuchando el sermón
y tu voz
desde su púlpito
resuena en la cúpula de mis sentidos.

III.
Hoy en la noche retumbarán las líneas
como acordes de cielo anunciando el paraíso
como trompetas de ángeles en asombro
adelantando el apocalipsis
cuando cielo y tierra
habrán de unirse
                        en su infierno de delicias.

14 noviembre 2011

Avalancha


por Ivanius

Los cuadernos
parecen reposar.
En verdad nos acechan.

El péndulo del reloj
no se conduele
de las horas que agonizan.

Ayer fue tinta.
Hoy es invitación.
Mañana será fila de silencios.

Allí es donde empieza mi labor.

No sé lo que (a)parezca.
Pero es mía, aunque breve.

El empeño... que no sea letra muerta.

"Avalancha", Poema de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Wikimedia Commons.

10 noviembre 2011

Cubeta



Por Tere Carr







Del grupo FB, Fotos por Temas.
Coordinado por Elena Brito, 'Pelusa'




01 noviembre 2011

Cuarenta mil velas






Por MauVenom



Era yo muy chico, no sé por qué recuerdo tan claramente cuando mi tío me dijo ‘Llegas a una edad en que se te empieza a morir todo el mundo’

* * *

Aún con mi educación de influencias dispares y circunstancias destinistas, en casa siempre hubo un enorme respeto por las tradiciones y sin excepción se montaba una ofrenda de muertos llegado el dos de noviembre, yo la miraba con una ilusión infantil que aún así percibía profundamente el misticismo inmerso. Lo que no entendía era que aquellas fotos, los nombres y las velas alumbra-caminos pertenecían a seres reales, a presencias ausentes que para mí sólo eran leyenda. Así hasta que murió mi primera mascota y mi madre me invitó a que le pusiera una calaverita con su nombre y dulces en el altar .

Con una velocidad asombrosa mi ofrenda se ha ido llenando de luces y nombres, de recuerdos y exilios que compenso drogándome con letras, paisajes y con la seguridad de que mis amores ahora son libres.

Será mi destino y lo sobrevivo porque prometí no voltear.

Mi tío tenía razón, lo que él no sabía es que a las velas locales se unirían miles más a las que no encuentro explicación… lo sé, a la muerte no se le busca explicación… pero escribo porque mi ofrenda queda diminuta. Puedo lidiar con la muerte pero no con la ignominia. Entonces he decidido canjear la partida por el cambio, el desaliento por una lumínica esperanza que me regala un mundo propio y trascendente.

Y sin embargo la crónica sigue retando mi tolerancia, la muerte tiene su propio digno proceso y aborrezco que el hombre se invista todopoderoso, oigo de desaparecidos y no sé si encender velas o unirme a la espera, no entiendo, va más allá de mis manos y me quedo con el dejar el viento pasar y sentarme a ver. Cumplo con mi invisible parte y hago preguntas a la Historia, otras más al universo.

Amo a mi país y mi única vela es no para que regrese, para que renazca.

Este texto no debería estar aquí en EyL, una disculpa por eso. Pero no me quiero callar.







Imagen velas: World of Stock



27 octubre 2011

La verdadera historia de Hyroné





Por Anabel Villavicencio
(Pinche Vieja)


Hay historias en éste mundo que no ven la luz pública porque no tienen la medida justa de importancia, es decir, son demasiado o son muy poco. Pero hay otros mundos donde la historia no significa más que la distancia hasta donde los recuerdos son capaces de llegar. Pueden ser olvidadas y no por eso insignificantes, lo más probable es que sean tan fuertes que deben vivir selladas en la cima de la montaña.

Como lo que te voy a contar ahora.

No te distraigas con mis cabellos sin color, ni de mi ancestral vejez y mucho menos cuentes los pliegues de mis labios. No soy importante, mi relato lo es. No preguntes mi pueblo ni mi clan, porque de lo que te hablaré está arraigado al universo, es la base de éste, tu podrido y desperdiciado mundo.

Él era el esclavo supremo de ésta tierra sin poblar. Vivía soñando guerreros, buscando al Maestro del Valle del Olvido en sus ratos de ocio, cuidando éste pacífico paraíso que su Amo le obsequió para que olvidara lo que por su voluntad tenía que hacer en el campo de batalla.
¿Campo? Estaba provisto de varios fantasmas, propios y extraños… su Amo se divertía de ver la majestuosidad de sus alas desplegadas contra la inmensa nada, se hipnotizaba con las escamas de un azul esmeralda sufriendo por obtener una victoria que no se recordaría, porque no pensaba dejar nada escrito ni crearle espectadores. 

Pero no contaba con el peor fantasma que azota las almas independientemente de las veces que hayan sido recicladas: la soledad.
Los corazones, ya sean de dragones o de gorriones necesitan esperanza… él la encontró una noche invernal: a lo lejos la vio entrar al Bosque del Destino, caminar descalza sin rumbo fijo, con una extraña combinación de extrañeza y seguridad. Se aprendió sus pasos y un buen día salió a relucir a media batalla. Y empezó una diferente, donde no sabía si era fantasma, animal, ilusión o fantasía pero para él fue real, tan real que la esperaba para cuidar su camino nocturno.

No sabía que para ella no existía. Que se dirigía a rezarle a Phátum porque un árbol con un color por cada dirección de la rosa de los vientos ejercía en ella un poder tan magnético que la sacaba del sueño. Desconocía que en sus frutos encontraba sus amores perdidos, sus ilusiones inconclusas y un temor aterrador. Él olvidó sus luchas, se concentró cada día más en tenerla para él pero ella no tenía alas, no tenía escamas y el único fuego lo llevaba por dentro.

Sé que mis palabras están llegando más allá de cuando él soñó que la tenía, que podía amarla como amaba sus paseos, sus oraciones y hasta el llanto de su corazón atormentado. Encontró la solución: le ofreció una última batalla a su Amo, la que él eligiera con tal de dejarlo convertirse en humano.

Y con toda su crueldad el Amo le entregó la batalla: hazla pedazos. De la peor manera, será lo último, será sublime: enamórala, róbale el alma, el cuerpo, hazla sentirse en el paraíso y en lo más alto de tu vuelo pártela. Que no quiera nada, que te entregue sus lágrimas de dolor y sólo con ellas podrás ser de carne y hueso. Que en la culminación de sus ilusiones muertas renazcas como el fénix que habrás de ser.
Fue cuando Behemoth y Leviathan abandonaron el Dandain. 

Nosotros y nuestras tribus hermanas tenemos el privilegio de proceder de aquel dragón azul esmeralda que se enamoró del alma del universo.

24 octubre 2011

Carta a López Tarso


Por GA


Don Ignacio...Nacho...Abuelo:

Escribo esta carta en busca de conocerlo (o conocerte, aún no me queda claro si debo llamarle de usted o tomarme de una vez la confianza del tú) personalmente porque de conocerlo, hace mucho que lo hago, no pasa un año sin que vea Macario y de vez en cuando alguna otra de sus películas, aunque ninguna como ésa que veía cada día de muertos con Inocente, mi otro abuelo, o para decirlo mejor, el único abuelo que conocí y que tuvo a bien apagar su vela el año pasado. Es por eso que me decidí a enviarle esta carta. Cada año, por estas fechas, él y yo nos sentábamos a ver Macario, que para mí era una versión comentada por él, mi abuelo, quien tenía la habilidad de tornar distinta la cinta cada vez, que me dejaba estupefacta una y otra ocasión que contaba esa su historia, a la par del correr de la película. Ahora que cada día que pasa lo extraño más, he decidido buscar un abuelo que cumpla las grandes bondades de Inocente y ese, no puede ser otro más que usted, que lo ha interpretado tan bien durante tanto tiempo. 
Me convencí que era usted el abuelo que busco al ver su cara en toda la ciudad, carteles que anuncian su nueva obra de teatro pero que para mí han sido las claras señales de que debo ir en pos de usted. Si acepta, como estoy segura lo hará, podríamos hablar de política e incluso asistir a uno que otro mitin, podría escuchar todas las anécdotas que ha atesorado a lo largo de su vida, subir un cerro, jugar baraja, hacerle travesuras a la abuela o a cualquier miembro de la familia que se encuentre cerca, preparar una barbacoa, cantar a los tigers del norte, hablar del trabajo en una curtidora, en la pizca de ajonjolí, en la jardinería, podríamos hacer cuentas de su edad (sé que también nació en 1925) o simplemente, simplemente podríamos sentarnos en su sillón a ver una película en donde los protagonistas coman un pavo gordo.






17 octubre 2011

Nuestra propia leyenda.



Por Lidia 



Nunca he sido partícipe de las muestras de afecto en la vía pública.

Me sonroja sobremanera el hecho de que un extraño valore más mi mirada, o mis brazos, o mis labios, que la persona hacia quien va dirigida la exteriorización de mis emociones.

He caminado tantas veces este mismo callejón de esta mágica Ciudad, al lado de tantas personas tan diferentes entre sí.
Y siempre he llevado mis manos dentro de los bolsillos de mi pantalón.

El contacto físico es tan íntimo que no necesita demostrarse ante el público en general.

- Siempre te detienes bajo este mismo balcón.- Dices tú mientras giras tu cuerpo hacia el mío.

Yo retrocedo unos pasos para que la distancia entre nosotros deje de ser nula.

La algarabía de todos alrededor, turistas y locales, enmarcaron en ese momento, tu figura tan masculina.

- Me gustan las leyendas cursis de enamorados.- Dije sonrojándome.

Tú me miras y permaneces en silencio.

Yo, fiel a mis códigos de conducta, trato de rehuír tu mirada, pero es tan profunda que termina venciéndome.

Das dos pasos hacia mí y delicadamente acaricias mi mejilla.

Una mujer de edad avanzada pasa a nuestro lado y nos mira atónita.

Al percatarme de aquella mirada lacerante, de mi interior surge el impulso de rechazarte y continuar nuestro camino, pero algo más fuerte que yo me impide actuar, y termino indiferente hacia la cruel mirada de la mujer. Seguramente nunca en su vida recibió una caricia apasionada como ésa que tú me obsequias en este instante.

Al igual que en la leyenda del callejón donde nos encontrábamos de pie, donde el padre de Carmen sentenció injustamente el amorío de su hija con Luis, con la misma injusticia, los juicios morales de la sociedad local nos condenaban a ti y a mí.

Y como parte de un mismo estímulo, acerqué mis labios a los tuyos.

Una joven iba pasando escuchando música a través de sus audífonos, nos miró de reojo, sonrió y siguió de largo.

Un hombre trajeado y con maletín nos miró reprochando nuestra osadía y murmuró algunas blasfemias mientras seguía su curso.

La historia de nuestro beso no pasará generación tras generación, ni será contada por los residentes de aquélla hermosa Ciudad.

Pero a partir de ese día, ese balcón cobró especial relevancia para ambos, porque allí escribimos nuestra propia leyenda.

13 octubre 2011

Semanero

por Ivanius

Suena a amenaza, pero
así empuño el momento:
no me promete nada.

No abandono:
me arranco de las sábanas.

Sé poco de tareas
y un mucho de rutina:
será que cultivo ansias.

Camino al trabajo,
miro al cielo.

No hay nubes
en este día.

Daré gracias.

"Semanero". Poema de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Wikimedia Commons.

06 octubre 2011

Con perdón de usted

Por Canalla

Buenas tardes tenga
usted y usted disculpe,
pero no he podido
evadirla más
y debí acompañarla
hasta usted.

De la misma manera,
no logré desatender
mi obligación de presentarla,
de tratar de hacerle
entender,
de que no la incomode.

Bueno: también de que usted
tan sólo conozca,
si tan sólo eso quisiera,
a esta siempre inoportuna
y vieja verdad.

Se trata,
no de una verdad
rotunda,
ni de una verdad
irrebatible... ¡vaya!:
ni siquiera
de una verdad
profunda.

Es, en realidad,
sólo esta casi
insignificante verdad
que ve usted aquí
a mi lado.

Ésta que de tanto exponerse
a la intemperie
ha terminado por estar
muy desteñida, pálida,
digamos que traslúcida,
como si perdiera
-¿no le parece a usted?-
parte de su apariencia,
de su personalidad
si me permite la expresión
aunque, en realidad,
no hablamos
de un sujeto...
más bien de un
predicado.

Pues sí: en realidad
es una verdad muy modesta,
muy pequeña, casi
podríamos decir que
prescindible.

Pero fíjese usted ...
le voy a contar algo,
sólo porque usted
ha querido prestarme
más atención de la que
de costumbre se ha
merecido esta pobre ...

... pues de casi todos,
casi todos creen
que esta verdad
es mentira,
que no es cierta
pero,
irónicamente y
contra todo pronóstico,
de una manera un tanto
insolente y, digamos,
poética,
ésta verdad se ha negado
rotundamente a
morir y,
aunque convengamos pues
en que justamente por ello
ha perdido parte
de su naturaleza,
de su humanidad...

...sólo hay una cosa
en la que de manera
perra y radical
se ha resistido,
-¿sabe usted?-:
no ha dejado
de ser una
verdad.

-oooOooo-

03 octubre 2011

nocturno muerto


Primero un aire tibio y lento que me ciña
como la venda al brazo enfermo de un enfermo
y que me invada luego como el silencio frío
al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto.

Después un ruido sordo, azul y numeroso,
preso en el caracol de mi oreja dormida
y mi voz que se ahogue en ese mar de miedo
cada vez más delgada y más enardecida.

¿Quién medirá el espacio, quién me dirá el momento
en que se funda el hielo de mi cuerpo y consuma
el corazón inmóvil como la llama fría?

La tierra hecha impalpable silencioso silencio,
la soledad opaca y la sombra ceniza
caerán sobre mis ojos y afrentarán mi frente.


[Xavier Villaurrutia, Nocturno Muerto]




***
**
*

30 septiembre 2011

Del señor Pellicer


Carlos Pellicer por Diego Rivera 1942


Quedó en mi memoria aquel día en que por destino escuché en la voz de una amiga:  ‘encima de mi pecho, un pequeño letrero que decía: ‘...cerrado por demolición’ / Y aquí me tiene usted pintando las paredes, abriendo las ventanas’,  palabras líquidas que me invadieron y salté para interrumpir el espontáneo recital con el propósito de  preguntar de dónde había salido aquello.  Ahí y no antes, supe que en un descuido cierta poesía podría transformar mi estado, peor aún, disolver el cromo que me cubre invulnerable.

Tiempo después, aquella misma persona me mostró que en su casa, colgando de una pared, había una reproducción de aquel poema firmada por el autor. Fue intenso.

El viento barre con todo y de esa amistad no queda nada, de aquellos días menos pero de la poesía y del bautismo que fue para mí la obra de Carlos Pellicer hay un surco grabado a fondo. En agradecimiento al autor, a la circunstancia y con esperanza de que alguien más toque fondo es que reproduzco esto.


En este asunto del amor...

En este asunto del amor, que a veces,
uno quisiera
que no acabara nunca de empezar,
parece que alguien dice:
“¿Dios es eternamente joven?”

Es tanta la alegría, que uno ignora
catástrofes y duelos.
Usted dice que sí a toda
la enorme y tan humana tontería.
Sólo hay un pensamiento,
sólo una idea sola
que es multitud, y uno quisiera
leerlo todo con los ojos cerrados
y no tener noticias de uno mismo,
ni recuerdos de nada ni de nadie;
un ágape de luces
a través de las horas inmortales.

Yo había puesto
encima de mi pecho,
un pequeño letrero que decía:
“Cerrado por demolición”.

Y aquí me tiene usted pintando las paredes,
abriendo las ventanas,
adornando la mesa con la flor amarilla
con que paga el otoño sus encantos.

Nadie te dijo, amor, que yo existía.
El amor es silvestre,
uno lo encuentra en todas partes;
en los días sin cielo,
en las tierras sin flores,
lo mismo en la mañana que en la tarde.


Copyright © Derechos reservados del titular. 



Tuve la suerte de encontrar este poema que amo en el sitio Palabra Virtual, voz y video en la poesía iberoamericana. 


Aquí además, un audio en el cual la actriz Pilar Pellicer (sobrina del autor), recita este poema.






Poema, audio e ilustración son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.



26 septiembre 2011

De tierra y sal







Por Verónica Betancourt



Mis ojos derrumban   corazón
Mosaico de tus calles
Piel morena, hoja tabaco de  pensamiento zarco
Naciente   madreselva
Mujer labradora de vidas
Dormimos latir tostado, calor de andanza
Abrazo manso  de mar y arena
Cadencia miel, gesto de mi sangre perdurable
Florecemos eternos en los vitrales, luna de tus ojos.
Profundamente  dentro 





Es la selva madre de tu cuerpo
Me nombra
Sandia de verso

Arraigo de luz  juncos de  cañas
Toma mi fuerza y conviértela en elemento
Suspirante  marina de mi presente

Eres  imperio de mi núcleo
Lomas  combativas.

Acoge mis huesos en estas letras
Cultiva paladar de tranquilidad entre mis pámpanos


Quema  tu sonido ausente 
Tiempo lejano recorrido
Andanzas  en mi mente
Aroma de vida


Pensarte húmedo en
                       Mis labios


Arde  el  cartílago
Debajo del cerebro,
                    

Olvidamos los eternos
Entre los dedos
           Siempre quedo destazado en el agua
 Salada de mis pestañas


 Bajo mi costilla emerge tu cuerpo                                         
Hombre venido de mar/sal
Pareja danzante de árbol
                                                   Soy hembra llamado irrevocable
 Misionera de luz
Parte carne, temporal  de mis piernas
Nacemos en la cresta de la lengua
Donde envaina el agua y la tierra

                                                          De simiente  mandarina fecunda la palabra…




LUZ DE FUEGO NUEVO
POEMARIO DE RAIZ Y SAL
24 DE MARZO 2011




Imagen: Playa de Chacala, Nayarit, Mèxico
Verónica Betancourt



19 septiembre 2011

Alicia revisa su poesía


Alicia revisa su poesía
va en su trabajo
desmontando los sonidos
no quiere sonsonetes
sólo música en ritmo de poema.
No quiere repetirse
sus labios tienen los sinónimos
que inventa por las noches
va por las líneas en balance
no hay saltos
ni pausas equivocas o esquivas.

Esquivas jamás.
Ya la han atormentado.

Alicia se  devela ante el poeta
avanza con la luz del nacimiento
labios de porvenir
de esfinge
de oráculo
de fe.

El poeta se sobrecoge
la respuesta llega antes
la pregunta se adivina.
Palabras
una y otra
se suceden como el tiempo
en mensaje que devela el contenido.

El poeta es mortal
Alicia tiene estrella en amor
que lo trasciende.

Gaviota en equilibrio
agradece la vida
sabe de vuelos cansados.
Gaviota de Alicia en alas de tierra
en tierra firme
tu canto es el mismo
en vuelo de todos
Alicia la mira
el poeta la sabe.

El poeta escudriña
como el ratón
como la hormiga
se asoma al espacio de Alicia
quiere verla detrás del espejo
qué música
qué piensa
qué sueña
qué ríe.

El poeta quiere los misterios.
Mil imposibilidades
mil baúles
mil constelaciones.

Alicia se conoce
se sabe en los deseos del poeta
¿será de imágenes?
¿Será de fuego que consume y que libera?

El ojo ve.
La pupila se deleita.

El poeta no contempla
piensa
transforma el mundo en su cabeza
y lo lleva en la palma de su mano
para Alicia
                 para su cuerpo
                                        recién bañado.

Me baño.
Camino hacia el espejo
hacia ti.

Tiemblo. . .

¿Qué hacer
cuando el deseo escala
y vuela en pompas de jabón
hacia tus campanarios?
¿Repican a lo lejos las emperatrices?

Vuelan las notas en sonido de piano
en una carta que en el viento va
como en pompa de deseo
y tañe tu voz en su quejido.

Olor a perfume de agua fresca.

Quitaría las gotas de tu cuerpo una a una
y las bebería  para salir de este desierto.

Te siento
como si yo fuera tierra y tu río.

Aroma de tierra mojada
por el río del deseo.

Alicia se sonroja.
su firmeza la sorprende.
El  poeta la derrumba
escala muros
derrite el hielo.


(De “Alicia aprender poesía”
Poesía a dos voces desde el FB)
Lumpenpoeta
José Luis Contreras Vargas
y Estrella Blancas Zermeño.

10 septiembre 2011

Here comes the sun

Flor Silvestre a la orilla del Lago, Grapevine. Tx

Sony DLSR A-100 f/11 1/500 sec. ISO 200

01 septiembre 2011

a la búsqueda del sentimiento patrio perdido

Alegoría a la Patria, Jorge González Camarena (1962)

Septiembre 
Siempre me han desconcertado las súbitas y llamativas manifestaciones de amor patrio de buena parte de los mexicanos. Iniciando septiembre, el mes patrio, veo brotar por todos lados mujeres ataviadas con atuendos muy mexicanos o, en su defecto, llenas de abalorios tricolores y hasta con alguna mini banderita decorando sus mejillas (fuera de las que se usan en los partidos de futbol, que el patrioterismo futbolero es otra especie digna de un serio estudio sociológico). Compañeras de oficina que año con año se dan a la tarea de pintar banderitas en la cara de quienes se deje. Las pobres no ocultan su desconcierto porque nunca me han visto portando algún vestido muy mexicano... que demuestre mi amor patrio y porque tampoco -por supuesto- me he dejado pintar una banderita en la cara. Yo las veo a ellas y a otros entusiastas del festejo patrio y no puedo evitar sentirme un poco outsider, un poco bicho raro (¿serán sinónimos?) y un poco otras rarezas...

Pero pese a lo señalado, no puedo evitar preguntarme el porqué de mi falta de semejantes entusiasmos. Desde niña me pasa. Recuerdo que en la primaria siempre me escogían para los bailables del 10 de mayo (día de las madres); por más que yo le rogaba a mi Ángel de la Guarda que me volviera invisible cuando la maestra empezaba a buscar a los protagonistas, nunca me hizo el favor y la pobre Marichuy siempre terminaba siendo seleccionada para bailar en el festival. Quizá por ello, desde chiquita aprendí a "hacer de tripas de corazón" y con todo y mi gran vergüenza escénica a cuestas llegaba al dichoso festival a darle al zapatazo, perfectamente ataviada con los vistosos trajes regionales y peinada con trenzas adornadas con listones multicolores que mi santa abuela tenía a bien confeccionarme.

Septiembre... Mes patrio. Época de comer pozole, tostadas de tinga y demás antojitos mexicanos. ¿Y si a Marichuy le da por cocinarlos? Pues se dirige al supermercado más cercano (Marichuy trabaja y los mercados cierran temprano), que para su desgracia resulta ser el Wal-Mart, donde la mexicanidad de ocasión se hace presente: mesas cubiertas con sarapes como de Saltillo… made in China y provistas de los ingredientes necesarios para elaborar esos platillos taaan mexicanos: maíz pozolero pre-cocido y enlatado… made in USA; lechugas, carísimas por cierto, made in USA, unos chiles parecidos al piquín, rojísimos y preciosos… made in China, limones verdísimos y grandes, divinos pero cero ácidos… cultivados en California, aguacate cien por ciento mexicano… más caro que los otrora lujos espárragos (porque los gringos nos hicieron la caridad de levantarnos el embargo y hay que llevarles todo el producto que sea posible), pechuga de pollo para la tinga (importada de USA, aclara la etiqueta con el precio) atascada de hormonas y tan descolorida que Marichuy, siempre tan mal pensada, sospecha está congelada desde la invasión de Irak orquestada por Bush y palafreneros acompañantes. ¿Y para servir esos mexicanísimos antojitos? Pues nada como unos platos hondos propios para el pozole… made in China… but of course. Y finalmente, para brindar por nuestra independencia nacional (sic), el supermercado gringo nos ofrece variedad de botellas de tequila. Como tiene denominación de origen, este elixir etílico todavía no lo venden los chinos. Todavía.

Ante ese panorama, una emberrinchada Marichuy desiste de sus afanes culinarios y sale de Wal-Mart mentando madres –esto último le cuesta un trabajo que no vieran- después de corroborar, una vez más, el penoso desastre que vive el campo mexicano y no sin lamentar que su poco aguante etílico (sólo bebidas no mayores a 20° de contenido alcohólico) le impida consolarse con una borrachera tequilera o mezcalera que le ayude ahogar sus berrinches y, de paso, festejar la noche del 15 de septiembre dando de gritos… como mandan los cánones… Aunque sin ver la Ceremonia del Grito por TV, no vaya a ser que en un arranque le aviente la botella al tipo que encabeza los festejos desde el Balcón Central de Palacio Nacional… y pues la pobre TV ¿qué culpa tiene?

Hace tiempo decía un analista político una gran verdad:

"El Estado Mexicano y la TV han creado un pueblo patriotero y llorón... nada mejor que eso, para seguir manipulándolo..."


***¨

29 agosto 2011

Mimada o ensayo de retrato familiar desorbitado



Por GA


El vientre hecho pedazos, los mismos que forman ese rostro descompuesto, los mismos que parece jamás seguirán el mismo rumbo, a pesar de habitar en aparene unidad. Gesto torcido frente a alguien que finge ser humano, que te observa confuso, que no entiende tu dolor. Complejas grietas acrecientan la confusiónde mi pecho frío ante ustedes: encuentro accidental. Me vuelvo testigo de espirales sobre la espalda, tensas, pesadas. 
La situación me mantiene perpleja, entiendo que no tengo salida y me dedico a contemplar nuestro único rasgo común: los agujeros negros de sus ojos.


25 agosto 2011

Nocturno





¿Se cansará la noche de tanta oscuridad?

Esa sangre que se hace polvo
esas sombras de nuestro hogar
esa vida que transgrede.

Esos diminutos seres
que cruzan dimensiones
trayendo entre sus manos
ramos de lágrimas.

Esas damas de negros ropajes
devoradas  por blancos tigres,
esos cuerpos pendiendo
de la lámpara
con sus fríos pies quemados.

Esa voz lejana que inquieta a los gatos
ese llanto de la madre
ese arrastrar de cubos
esa gasa de petróleo
esperando la llama.

Esos rostros rondando el sueño
lamiendo la esperanza
¿A qué sabe la esperanza?
 Sabe a lumbre.

Esa barca que se hunde en el vaso
esa cruz en la cabeza
ese espejo donde demonios
fecundan el misterio.

Esa luz
donde los diminutos seres  se van,
ese lugar donde los gatos se resguardan
esa voz que los inquieta.

Esa sangre que se hace polvo 
ese llanto de la madre,
ese llanto de la madre
que vela el sueño del hijo
que duerme.

Esas llamas que queman las flores
esas aves blancas que observan ajenas
ese repetir de voces
eso que nos mata
eso que se detiene.

Si tuviéramos los ojos donde las aves.