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24 enero 2013

luz.


Por Aparicio.
 


El ciego sueña
con mujeres desnudas
que apagan sus linternas
y manosean su cuerpo.
El ciego sueña lento
Como el agua
las aves
como las piedras.
Las manos del ciego
husmean con olfato de perro
buscando la luz de los objetos.
El ciego escucha las miradas
como zapatillas rojas
verdes
moradas acercándose.
El ciego aprehende los colores
como los guarda-bosques los helechos.
Cuando un ciego te mira
algo de ti
guarda entre sus dedos.





Detalles de la imagen

Isabel de obaldía. Los ciegos de san damián.

542 X 346






6 comentarios:

Antonio Fidalgo dijo...

¿será que soy un ciego?

Alejandro Aparicio Morales dijo...

Todos somos ciegos en una forma itinerante.
Yo digo qué “ojos que ven, son ciegos”

saludos estimado Antonio
gracias por la lectura...

Vicky dijo...

Desde siempre el tacto nos hizo hijos del camino ¿qué hay del vientre si no la voz? ¿Qué hay del amor si no la palpitación?

Alejandro Aparicio Morales dijo...

Saludos Vicky, genial lo que dices. gracias por venir.
saludos.

de soslayo dijo...

Y sin embargo, ciega, crees que tus ojos te afean... La miña de mis ojos.

Hermoso blog. Me quedo. Gracias.

Salud

Alejandro Aparicio Morales dijo...

Gracias!!!

bienvenida.

saludos :)