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09 agosto 2010

21 topes







Por MauVenom



Sonreír es un acto defensa ante lo incómodo de la situación, un camino tortuoso, literalmente, en el que el miedo a la obscuridad no deja de ser risible, como si de las sombras viniera algo. 

Otra vez las tres de la mañana y el auto va despacio sobre la calle central de un pueblo sumido en desidia, las luces perdidas se acoplan a lo tétrico que bien puede ser imaginación solamente, el paso de un perro callejero sería un alivio pero todo está vacío, viene a la mente como rescate del orgullo la idea de que el temor surge por no calcular nuestro tamaño. Exageraciones de una vida simple que no se ajusta. 

Conviene mantener la vista en el camino, desviarla si es necesario, el no ver salva los restos de confianza. 

Que no haya niebla. 

Era buena la idea cambiarse a provincia, por momentos lo es, atravesar miseria para alcanzar comodidad es normal en tierra de incongruencia aunque siempre hubo recelo de ese camino. Al avanzar entre hoyos y topes surge la pregunta de en cuál de esas esquinas fueron encontrados los cadáveres decapitados la madrugada anterior justo dos horas después del paso de este auto que hoy carga tal reflexión. Regalo del periódico matutino que siempre habla de más. El arrojo de antes tiene de repente un aspecto enmohecido. 

Contando los topes, van doce, falta bastante, ni siquiera se ve el túnel que será la última parte de la tortura antes de pasar a la calma hipotecada, mientras la mente va tratando de interpretar el incendio del teatro nacional, historias lejanas que se nos acercaron de repente. 

Inevitable pensar que cualquiera de esas bolsas negras de terreno baldío podría contener una basura diferente a la que un ingenuo acostumbra ver. 

Diecisiete topes, ni perro ni engaño que sirva, las casuchas de siempre, algunas abandonadas que estrenan personalidad con esta paranoia que corre rápido. 

No hubo niebla. 

El tope veintiuno anuncia la zona de prosperidad que engaña lo suficiente para sentir el alivio que contrasta el sudor frio del pecho, la avenida de correctas construcciones logra su propósito. Y la casa con su aliento de certidumbre. La luz de afuera por fin arreglada ilumina lo reconocible. 

Durante semanas la autopista seguirá cerrada y habrá que atravesar aquel camino, el método de madurez dice que no es diferente a cualquier otro aún con sus muertos y abandono. El temor es práctica de conocimiento nada más, costumbre. 

Pero que no haya niebla. 



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Imagen : Car at night



26 comentarios:

Eva Magallanes dijo...

Cargando cadáveres y fantasmas por autopistas, caminos de tierra o temerarios atajos. La niebla quizás pueda servir para camuflar las negras bolsas de plástico con los fragmentos de carne.

La risa es siempre más trágica que cómica y tras el erotismo, primera señal de lo humano.

Saludos cordiales!

QUANTUM dijo...

ops !!

El bonachón de blogger está borrando los comentarios.

QUANTUM dijo...

Venga MauVenom !!

Le digo que me ha encantado desde el título. Yo creo que toda obra encanta/atrapa desde el inicio (a mí me atrapan iniciando por el título). Hasta el fin de este genial post. La tinta no se estanca; la pluma se deja fluir. Y da como resultado un texto sin complicaciones; sencillo, pero elegante.

Le cuento que en la zona donde me encuentro se avecina una tormenta y no tarda en irse la luz. En su post me hizo recordar un videojuego que disfruté: "Silent Hill". Su relato también me hizo verlo como una introspección... En la obscuridad le tenemos miedo a las sombras, hasta que nos volvemos parte de ellas.

MauVenom siempre aplaudiré (y será aplaudible) cuando a la pluma la dejen fluir. Le mando un abrazo fuerte.

la MaLquEridA dijo...

Las zonas de confort y prosperidad siempre están rodeadas de cinturones de miseria que nos recuerda en el mundo que no somos los únicos que habitamos en la incongruencia.

tnf25 dijo...

En esos vacíos que llenamos de tantas cosas, de reflexiones, de ideas, de miedos y de uno que otro fantasma hay veces que necesitamos el paso de algo que no hayamos puesto ahí para saber que hay algo mas, alguien mas…porque los caminos sean menos oscuros o que al menos no haya niebla.

QUANTUM dijo...

Silen Hill

LUMPENPO dijo...

Que no haya niebla, los topes como sea... pero la niebla, fantasma del cielo que baja y deja sin sombras a la noche, nada, nada sólo evaporación, incertidumbre, los topes anuncian esos pueblos al lado del camino y luego los perros y las miseras luces que alumbran las rutas miserables, pero la niebla...

Amigo, gracias por pasarte por la balsa.Todavía la tormenta, pero ya anuncia la calma. Abrazos desde el tercermundo de mi mar.

Sonia. dijo...

aqui donde estoy por desgracia suenan mas historias de este tipo de las que me gustaria escuchar.. es una pena que dificilmente como personas comunes no podamos hacer algo realmente trascendente para que deje de ocurrir.

=0(


besos

Jerónimo E. Gómez Cuadra dijo...

Me gustó y felicidades. La cadencia del texto se agradece y me gusta el cambio de voz entre la segunda y tercera linea. Los invito a todos a visitar un blog provinciano para que vean que no todo son cadáveres (al menos que sean exquicitos) www.habitantesmoria.blogspot.com Saludos.

Ivanius dijo...

Esa niebla que está y no está, pero que cuando llega parece envolverlo todo, se parece también a la mirada del narrador, que no puede evitar descubrir lo que le rodea pero necesita fijarse en el destino que busca, mientras con la defensa de una sonrisa en construcción, recorre los topes del camino.

Abrazo.

marichuy dijo...

Mau

A veces la vida, y más a últimas fechas en Mexiquito, parece un camino vecinal lleno de baches, sinuoso y con muchos topes y, por si faltara, aderezado con niebla. Decir lo obvio, hasta pena da: México es sinónimo de desigualdad. Sin remedio. Con que ya no se nos junten tantas bolsas negras…

Un beso

Pelusa dijo...

Que bien se siente uno entre lo conocido, verdad Mau? Y que placer encuentra nuestra mente en rellenar las sombras de espantos!
Menos mal que no hubo niebla!
Besos!!

Mariano Magnifico dijo...

¡Cómo me gusta este blog!
Hay que tener cuidado con los cambios. Quizá haya que quedarse y tolerar la niebla local antes que arriesgarse a los espíritus del nuevo camino. Abrazos.

MauVenom dijo...

Eva

Nos sentimos inmunes a la contrariedad y al miedo

de pronto lo tenemos enfrente y probablemente no pasa nada pero acaba desnudando nuestra fragilidad

aparecen fantasmas adoptados y propios

pero la risa, como dices, puede salvar (un poco)la objetividad.

A la niebla le tengo miedo.

Gracias por venir.

MauVenom dijo...

Muchas gracias por tu generoso juicio y amables palabras.

- - -

Me dejas intrigado y un poco emocionado ante Silent Hill... me daré la vuelta.

Este texto es más vivencial de lo que hubiera querido, necesitaba decirlo después de encontrarme tan confundido ante el sentimiento de inseguridad

y justamente es porque uno también es sombra que más vale navegar tranquilo en la obscuridad

salir de la casa de cristal.

Un abrazo

MauVenom dijo...

Malquerida

pero que buenos somos para fingir que no existen tales zonas hasta que se nos obliga a enfrentarlas, no?

entonces el mundo se nos vuelve más propio de lo que quisiéramos

... con nuestras vidas suele suceder algo muy parecido.

Kiss

MauVenom dijo...

Toño

sí funciona así

poner algo o a alguien al final del camino tétrico es lo que nos hace llegar

o nos motiva a cruzarlo

es sólo que en el trayecto la presión y las ideas pueden tomar mucho poder y hay que luchar

quizá anclándonos en las imágenes que tu propones. Cierto.

Abrazo

MauVenom dijo...

Poeta

no debiera decirlo aquí pues es muy personal... o no debiera decirlo así y fingir un poco... pero ante tu descripción (maravillosa)y exactísima observación tengo que confesar que pocas cosas me dan tanto miedo como la niebla

me controlo bien pero siempre preferiré voltearle la cara y pretender que no está

hay veces que no queda más que enfrentarla y aunque camino o manejo con firmeza... voy rogando que se vaya

con lo demás puedo lidiar.

- - -

Feliz de ver tu barco navegar cerca... espero regrese pronto.

Abrazote

MauVenom dijo...

Soni

sucede que el periódico que siempre cuenta cosas 'a lo lejos' un día se te acerca

y escuchas de cerca cosas que antes eran rumor

detesto eso... odio que vivamos en una pesadilla que si bien es una lección de vulnerabilidad, exagera en su afán de hacernos conscientes

cómo se vive con una realidad tal??

no he aprendido, no creo que pueda.

Besotes

MauVenom dijo...

Jerónimo

tengo el placer de conocer tu blog y de visitarlo de vez en cuando, seguiré presente.

Gracias por tu observación y amable comentario.

Provincia (no me gusta decirle as1 pero funciona para el caso) está llena de color y vida, de maravilla y diversidad... pero me amargan las violentas manchas que tiene (tenemos) que sobrellevar últimamente

menos mal también hay cadáveres exquisitos... nombre que por cierto agradezco se refiera a un texto colectivo pues en otro contexto no lo aplico (no como carne), je.

MauVenom dijo...

Ivanko

el narrador ve cosas que los demás no pero inventa que lo rodea lo común que en su vida no existe

atento al camino, cierto, buscando al destino, armando historias falsas o ciertas y buscando como defenderse

la sonrisa no sirve... entonces escribo.

Me encanto tu comentario.

Abrazote

MauVenom dijo...

Mari

Si supieras la cantidad de veces qe tuve que evitar la palabra 'país' tratando de encontrar la forma de... digamos... no 'mentar madres' o no ser demasiado obvio ante la obviedad de nuestra patética realidad nacional

desigualdad bestial, violencia, riesgo...

y además los miedos propios que encuentran un buen marco en este caos

que poco tomó el que se nos acabara la farsa, no?.

Besos

MauVenom dijo...

Pelusa

lo conocido es un alivio aunque alguna vez se nos puede volver en contra

el problema es ignorar el riesgo y cambio como si no existieran cuando son una constante que nos rodea

la mente bloquea o crea... en ambas situaciones debiéramos tener control... pero a veces lo externo no ayuda como en el caso de mi país donde se vive una triste época de violencia.

Besos

MauVenom dijo...

Mariano

que gran satisfacción nos da tu comentario. Gracias estar aquí.

- - -

Yo soy partidario del cambio, he optado por él muchas veces en mi vida y creo que es muy bueno

es sólo que dentro de él vienen cosas que no contemplábamos y a las que tendremos que acostumbrarnos por absurdo que suene, como en este caso

el cambio propio se combina con el global (o nacional) y conjugarlos puede ser difícil, romper sueños o amenazar seguridad

en ese proceso nos conocemos un poco más.

Abrazo

Sue dijo...

Es algo angustioso tu relato, pero me ha gustado porque está muy bien escrito. Dibujas una sensación y un instante, no, varios, como si fueras un pincel de tinta.
Quizás es la palabra "niebla" lo que me angustia...

Caín dijo...

"No he aprendido a sufrir, toda severidad es inhumana"
Juan Carlos Mestre

Luz de un quinquet
9 pintas, 29 latidos, Gillespie,
madrugada, ganas de hablar.
La generación del 77 íbamos a cambiar el mundo en el fututo
pero los electrodomésticos siguen funcionando en el 2007,
como siempre…
Me pregunto:
Por qué un intermitente puede llevarme a la lágrima, de vasta emoción, por qué siento que me responde, cuando se ilumina su automática luz naranja, y que no estoy solo, que somos dos, objetos comunicándose, que la máquina pretende mi atención, sabiendo antes de que se ilumine sin embargo apenas un segundo antes que así será…
No lo entiendo:
Por qué ladra el borracho a los coches que pasan a su lado.
Es de noche.
Hace frío.
Mientras, la gente ahí afuera insiste, empujando sus pesadas rocas, hacia la pirámide.
En las paredes de mi casa se pudre la luz de ayer por la mañana.
Y yo sigo de pie junto a la ventana, sin tomar ninguna decisión.
Podría quedarme a vivir dentro de esta canción.
A night in Tunisia.
Pienso que:
La oportunidad debe ir acompañada de destreza…
Todos los muebles de casa me observan con rostro de preocupación.
No quiero pensar,
para no atraer su atención, con el ruido de mi cabeza.
Un automóvil ha atropellado al borracho, se apagó el ruido y la furia.
Está muerto, pero no siento lástima.
Tampoco sé qué significa eso realmente, si es salvaje, inhumano o inmoral,
pero es cierto.
Y mientras, la gente ahí afuera no deja de insistir, empujando sus rocas.
Me pregunto:
Debe haber algún motivo por el que todo haya adquirido esta forma,
esta forma de costumbre, en que amanece como una herida sin importancia.
Ya no recuerdo qué clase de paciencia me trajo a este lugar...