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26 abril 2010

Alea Jacta Est





Por Lidia



Su nombre fue Maximiliano.


Siempre creyó que su padre lo había nombrado así por la similitud con su propio nombre.


Desconocía que una noche, en su incipiente juventud, su progenitor soñó con ese nombre.

Los hombres llevan grabado en el corazón el nombre de su hijo desde antes de su nacimiento.

Pero Maximiliano comprendió esa parte de la vida de un hombre, hasta que él mismo fue parte del genial acto de la procreación.


Maximiliano nunca supo quién fue su madre.


Había muchos rumores en la Ciudad.


Unos decían que su padre había ido a meditar a algún bosque y encontró un niño siendo amamantado por una loba.


Otros decían que su padre había ido a hacer tratos con las grandes firmas internacionales, y en el trayecto los rayos del sol y el cálido viento del Sur, hicieron germinar de manera anticipada los sembradíos, dando vida a Maximiliano.


Y sólo unos cuantos, murmuraban entre las sombras que el padre de Maximiliano había concebido a su hijo con una rara mujer que llegó a la Ciudad una noche lluviosa de Abril.


La mujer decían, denotaba una raza distinta en sus rasgos faciales, en la complexión de su cuerpo y en el acento de su voz.

Hablaron unas horas, parecían conocerse antaño, aún cuando ella era una total desconocida, se perdieron un par de días, y una noche fría de Enero, un cesto con un niño en sus adentros fue entregado al mejor negociante de la Ciudad.


Aún cuando el padre de Maximiliano seguía siendo un ser sexual, no había nadie en el mundo que compartiera su vida como el niño que o bien, había sido amantado por una loba, o surgido de brisas suaves del extranjero, o procreado por el acto humano más trascendente desde el inicio de la humanidad.


- ¿A qué te dedicas padre? –

- A ordenar papeles y a representar a personas Maximiliano, si sigues mis pasos, serás el mejor y honrarás tu nombre.

Maximiliano volteó a ver la portada de la carpeta que su padre tenía en su escritorio.

Había tres palabras que Maximiliano entendería y comprendería a cabalidad muchos años después.

- Maximiliano.... ¡Despierta! ¡Hoy es tu gran día!

Maximiliano abrió sus ojos, vio el hermoso rostro de Natalia sonriendo intensamente y recordó aquella tarde en la que su padre profetizó el momento que estaba a punto de vivir.

Recordó la portada de la carpeta colocada encima del escritorio de su padre.

Sonrió levemente y dijo de manera segura:

Alea Jacta Est.

7 comentarios:

Sonia. dijo...

cuanta trascendencia pude llegar a tener el nombre que nos eligan? o es que el nombre nos elige a nosotros?, la personalidad e incluso la manera en que se dirigen hacia ti tiene que ver con el nombre, es tan importante... parece ser que llega a marcar el destino de los personajes en este caso.. seraaaaaaa?..mmm!


Ya te contare de mi coleccion al respecto =0p

un abrazote nena!

marichuy dijo...

Jess

¿Será que en el momento en que nos bautizan, o nos asignan nuestro nombre, nuestra suerte queda echada?

Ojalá que no; lo digo por mi nombre... como de monja, je. En cambio, Maximiliano es un nombre fuerte, con "personalidad" y en el idioma que sea, aunque más en español creo.

Un abrazo

MauVenom dijo...

La suete está echada para casí todos...

o será que nosotros tenemos que ver en ella

amo el Latín, lo estudié sacando las mejores calificaciones en la Universidas y me quedé con ganas de aprenderlo totalmente

tu historia me intriga, la voy siguiendo y pensando, armando las partes y uniendo

sigo al pendiente, me gusta como la vas contando, siento un desarrollo también en ti.

Besos... sucios... como siempre... así es entre tú y yo.

je

Ivanius dijo...

La madeja de un nombre puede ser infinita. Pero seguirla (como Teseo) puede a veces sacarnos de algunos laberintos.

Dicen.

jess dijo...

Sonisss, será que nuestro nombre estaba predeterminado desde antes de nuestra concepción?
No lo sé, pero... es interesante esto de hacer teorías y complots contra el destino no?... o a su favor, en su caso. ;)
Y tienes que contarmeeeee!! :D
Abrazote nena!

Marichuy, jajaja tu comen me hizo reír!! :D .... pero, aquí entre nos .... Maximiliano es el nombre de mi futuro hijo, ya sea que esté en mis brazos en esta vida o en alguna subsecuente. :)
Adoro ese nombre, lo he adorado desde siempre. :D
Un abrazote linda!!

Capitán, mira!! qué tal!! quién te viera eh??? En mi oficio, el latín es una columna muy importante, y sí, por sí mismo, tiene mucha "personalidad". Nunca es tarde para aprender, ehhh? ;)
Y.... sí, cuando creo que ya no sé para dónde darle jajaja digo "ajajá" por aquí será, ya tengo pensados otros cinco post jijiji :P
Besos sucios Capitán!
Gracias, gracias por las palabas de aliento!!

Ivanius, a veces, sólo a veces.... ¿quién quisiera dejar el laberinto?... ¿no?... yo digo.
jiji. :P
Abrazo!!

SKIZO dijo...

In your honour and in the honour of wall the Writwrs and Poets, I published an ilustration.

Jo dijo...
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