.
.

31 mayo 2010

Era jueves



Dedicado a Lebaum
por llevarme a desandar el camino.



ERA JUEVES
y me entregué a sus brazos
en aroma de incienso
entre bruma y en un cuarto de mañana.

Débil
mi cuerpo se recostó en el suyo
y abrazó mi cargamento de tormentas desatadas.

Su rostro pálido
en el rincón de la penumbra
le dí la palma de mis manos
como quien da la vida
y despojó de mi cuerpo los pesares
uno
a uno
y los lanzó a la nada
en el claroscuro de las horas.

Su voz
se amotinó en mi cuerpo
me rodeó la voluntad
y me extrajo puñales de traición
así me dijo
y era viento
en bocanadas de plegaria.

Regresará
y vendrá contigo
pero lejos
lejos la quiero
quien te arrojó al fango
y te atravesó la espalda.

Se fumó un cigarro
sostuve entre los labios el mío.
Cuéntame la intención de tus afanes
y salieron palabras como soles
a relucir deseos.
El destino se cumple
en la necesidad de quien lo pide
estampa las letras que nombran tus empeños
que trazas en ellas el rumbo de tus días.

Regresa con siete luces
sándalo
romero
y alumbre
en jueves y temprano
me dijo en un murmullo
y salí al mediodía
sin prisa
sin habla
sin cuchillos.




LUMPENPO
(POETA DE SEGUNDA DEL TERCERMUNDO
EN EL EXILIO, NÁUFRAGO IZANDO VELAS)

11 comentarios:

Ivanius dijo...

Una travesía también vale la pena cuando se convierte en el relato de un destino y un viaje, para alimentar conversaciones. Mejor, desde luego, si incluye rescate y recompensa.

Bienvenido.

Jo dijo...

Uno no puede andar a la deriva sin un mapa, bajo cielos enrojecidos, a veces en el viaje mirando por proa uno es incapaz de guiarse por estrellas o velas, es preciso trazarlo, caminar y seguir la cresta para trazar una montaña y hacerla predilecta

de los puntos de los pies a la cornisa, sus orillas preliminares hasta la península.

Besos Navegante!

la MaLquEridA dijo...

Vagar en el oceáno de la locura sin un faro que nos diga que no estamos locos, que lo que vemos es la realidad, por cruel que sea.

Creer que estamos perdidos sólo porque alguien nos asestó una puñalada en la espalda y eso nos sume en los límtes de la desesperación.

¿Dónde encontrar una mano que nos ayude a salir de las aguas abrumadoras de la soledad?.

Te he extrañado.










No sabes cuanto :(

Silvita dijo...

Hermoso ritual, limpieza y despojo, ebbó de los sentidos y los milagros.

Eva Magallanes dijo...

Amanece por el horizonte la esperanza. El naufragio finalmente nos lleva a puerto. Queda la tristeza y la nostalgia y esa promesa de jueves para la vida toda.
Lumpempoeta, lo que más conmueve en una poesía es su verdad, siempre he sentido cuando te he leído que tus palabras están vivas y laten y respiran y exudan y excretan y zozobran y se pierden y se silencian. Son tan de carne y hueso como yo. Y eso me conmueve.
Me alegra tu regreso.
Muchos besos!

Kiddo dijo...

Un conjuro que limpia los venenos, unas manos que renuevan el alma, una promesa de un ritual de la esperanza al fin recompensada, y la voz del que pide por el otro. Místico jueves que augura un jueves de expectativa y milenarios aromas.

Well, the pleasure, the privilege is mine.

Beso.

MauVenom dijo...

Leer al poeta es una cosa

conocerlo un poquito es otra

y entonces al ir recorriendo sus palabras es inevitable encontrar ideas y preguntas

disfruto tu texto y (como siempre) lo hago un poco mio pues también hay quien en su momento me llevó a desandar el camino

y tuve mi jueves sin cuchillos, aunque en mi caso con un poco de prisa.

Que gusto volver a leerte y saber que el náufrago parece encontrar una isla.

Un abrazo fuerte y gracias por aceptar la invitación.

marichuy dijo...

Lumpenpo

Y quizá después de navegar tanto, a veces en mares bravos, a veces en aguas calmas. Una vez que se ha dejado arrullar por el canto de las sirenas vestidas de hechiceras y fumadoras de cigarros mágicos perfumados con sándalo, el navegante esté listo para emular a Ulises y volver a su Ítaca añorada.

Un gusto volverlo a leer y saber que aún en el exilio... se acuerda…

LUMPENPO dijo...

Ivanius, gracias por detenerte a leer a este lumpen del tercer mundo. Agradecido desde el naufragio que ya es menos.

Mau Venom: Este náufrago está más que agradecido, de verdad. Lanzaste una botella que era un salvavidas inflable y subí a la balsa. desde la invitación mi cerebro comenzó otra vez a hacer ebullición en palabras e imágenes y luego las vivencias, entonces las manos tocaba el teclado y sólo editaban vídeos acumulando las cosquillas de navegante, por fin una noche salió, desparramándose en letras... es la botella con la ruta y vamos otra vez, pareciera simple. pero los poetas somos complicados y escribir a veces duele, es como dejar un pedazo de la vida en esas letras, es como descubrirse en público, desnudarse, la ficción es otra cosa, la poesía es la vida misma, en fin que Mau Venom es un mapa con la ruta marcada para llegar a buen puerto y eso quiere decir que la amistad existe y es real en estas virtuales andanzas de los navegantes y sirve para esto: para lanzar una mano y que el agua no llegue a las narices. Gracias.

Ya he visitado a todos en sus casitas y le he dejado un mensaje en el buzón. Además gracias a esto conozco ya una islita en mi camino.

BEATRIZ dijo...

En este punto de la travesía te encuentro nuevo, vivo.

Gracias por mandar señales al faro de los naufragios.

Un abrazo.

Ely dijo...

Era Jueves cuando regresaste!
un abrazo!!!!!!!