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08 octubre 2012

Carta a un amor desigual








Por MauVenom


Esta conversación la hemos tenido antes.O, la he tenido porque tú contestas a veces y otras me sumerges en el abrumador silencio que remata mi soledad. Pero la historia siempre igual, la primera vez que me tuviste, sin defensa, me echaste para no verme en años y ya acostumbrado a no tenerte, cuando no te conocía y en mi recuerdo nada había de ti, encontraste la forma de hacerme volver. En el último minuto antes de un 'para siempre'.

Hoy que de nuevo nos hemos vuelto distantes y aburridos, no he dejado de pensar en ti como sé nunca lo haré. Volveré, como antes fue y de más valor es aceptarlo hoy que esperar hasta ese día y llenar de nuevo mi alma de confusión. Porque aunque no te entiendo y taimadamente me has hecho a un lado, siempre en esta relación resulto absurdamente agradecido, sumiso. Por otro lado cansado y harto.


Lo que pasa, creo, es que no he olvidado que cuando joven me entregaste las llaves de todas mis puertas y abrí cada una hasta conocer lo que quise ser y lo que no, me dejaste verme en un espejo inquebrantable que aún atestigua que me hago grande y sobreviven ambos; mi ilusión y mi rencor. No puedo voltear la cara al hecho de que me hiciste hombre y un hombre que mil veces me ha gustado ser, el mismo que hoy, templado, se ha vuelto demasiado duro de moldear. Lo reconozco, me enseñaste a conseguir el placer y a suspirar por la belleza, el asombro.

Ya te he dado las gracias. Hoy no.

Porque no olvides que me has quitado el ensueño y te llevaste el amor dejándome en el pecho sólo un ansia de confort, de tener seguro lo que tú me hiciste sentir pero que a cada final te negaste a dar. He alzado una pared que parece no voy a poder tirar y con cinismo decidiste permutar mi devoción por esta madurez que hoy nos estorba a los dos para cumplir nuestros deseos.

¿Ganas algo con esto?.

Porque en algo sí perdiste. Muchos como yo te leen, escriben y te recorren  justificando los defectos. Pero hoy ya me aburrí… aunque no te importará.

Pensando en la razón por la cual mis tribulaciones no se van y dejando de lado mi razón.
Cuando esté cansado y mi mente no ocupe este lugar. ¿Estarás ahí?.

Relación sí hemos tenido, pero sin justicia ni equidad. Yo tonto llegué a pensar que eras mía, no fue cierto nunca. Y lo he enfrentado para tomar otro camino tantas veces como éste se me trunca y un nuevo aviso ofrece algo por lo que pareciera vale la pena regresar. Y me creo y te vivo. Y terminamos otra vez.

Me has llenado la boca de placer y el corazón de desconcierto. Te has llevado mis lágrimas como en esas historias que me cuentas y en las que soy el héroe invencible del último capítulo. Me he sentido amar. 
Me enseñaste a besar... quizá por eso.

Me diste el regalo de descubrirme sucio y obsceno. Me ofreciste la contradicción de una certeza religiosa que perdí y no volveré a encontrar. Me regalaste la imagen y me quitaste el ánimo de seguir al descubrir tu obscuridad.

No me hables de amor, tú no sabes amar... Pero descubro que nada has dicho y mi impaciencia por tener todo de ti me hizo escuchar palabras donde no.

Entonces, por qué cuando ya lejos, encuentras como continuar.

No eres tú lo primero que sentí, que probé. Eres, sí, quien me tomó y me hizo a su manera. Una forma que desconozco y sin embargo resulté ser. El monto de tu rara belleza y tu vulgaridad violenta. Traducción de la palabra Destino en una condena inentendible. Una pregunta constante que de entrada me niega la satisfacción de revelar.

Me he sentado en un café con un libro que no he de abrir para verte pasar. Aprendo cosas y te distingo. Cada cara, toda una crónica, las sonrisas, llueves... ¿Y yo?. Con un extraño placer por compartirte que es la parte más excitante de tenerte. Cosa rara, algo entre los dos que no está mal.

Me convulsionas hasta el crimen y de la nada vienes, me rescatas y reinventas una vida al ofrecer encanto que al final se irá, inevitablemente, y me dejará sin respirar.

Tu ilusionismo me abruma. Me aturde. Me desequilibra hasta perder. Y avanzaré.

De todo el mundo y las cien ciudades que he aprendido a caminar, ni siquiera fuiste tú la del principio o la de en medio. No sé la del final. Pero resignado a tu atrocidad, aún sorprendido por tu oferta y reinvención, ciudad, ¿hay quien te pueda volver a conquistar?. Yo no pude. Estaré pendiente para verlo.

Así va la cosa, lo sé.
Dicen que uno de los dos siempre ama más. Esta vez me tocó a mí.




Nací en la Ciudad de México
e inmediatamente me alejaron
después regresé
desde entonces este vínculo
de pasión y negligencia
de respeto y olvido

de ida y vuelta




Imagen tomada de la Web
Angel de la Independencia




06 septiembre 2012

De confusiones y un Vencedor Rapaz









Algunas veces buscamos letras, otras, nos topamos con ellas como una insistencia de nuestro destino tratando de evitar que desperdiciemos tiempo. Es así como a pesar de la voluntad de nuestro sistema educativo para odiemos la obra de esta mujer, el camino me orilló siempre a regresar a ella y en diversos momentos ha sido más que mi musa (décima, primera, da igual), mi portavoz. Últimamente, como mantra, no he podido apartar el ‘En dos partes dividida tengo el alma en confusión: una, esclava a la pasión, y otra, a la razón medida’. Hasta podría añadir un tercer desconcierto que sería ‘la necesidad psíquica de trascenderlo todo’ pero es demasiado pedir.

Quiero compartir este poema que me acompaña en caminos bifurcados.




Sor Juana Inés de la Cruz




Dime vencedor Rapaz,
vencido de mi constancia,
¿Qué ha sacado tu arrogancia
de alterar mi firme paz?
Que aunque de vencer capaz
es la punta de tu arpón,
¿qué importa el tiro violento,
si a pesar del vencimiento
queda viva la razón?

Tienes grande señorío;
pero tu jurisdicción
domina la inclinación,
mas no pasa el albedrío.
Y así librarme confío
de tu loco atrevimiento,
pues aunque rendida siento
y presa la libertad,
se rinde la voluntad
pero no el consentimiento.

En dos partes dividida
tengo el alma en confusión:
una, esclava a la pasión,
y otra, a la razón medida.
Guerra civil, encendida,
aflige el pecho importuna:
quiere vencer cada una,
y entre fortunas tan varias,
morirán ambas contrarias
pero vencerá ninguna.

Cuando fuera, Amor, te vía,
no merecí de ti palma;
y hoy, que estás dentro del alma,
es resistir valentía.
Córrase, pues, tu porfía,
de los triunfos que te gano:
pues cuando ocupas, tirano,
el alma, sin resistillo,
tienes vencido el Castillo
e invencible el Castellano.

Invicta razón alienta
armas contra tu vil saña,
y el pecho es corta campaña
a batalla tan sangrienta.
Y así, Amor, en vano intenta
tu esfuerzo loco ofenderme:
pues podré decir, al verme
expirar sin entregarme,
que conseguiste matarme
mas no pudiste vencerme.




Imagen sustraída de este sitio que bien vale la pena visitar




05 agosto 2012

Graffiti







Por MauVenom


Este niño del que les hablo estaba impresionado con el color verde por la simple razón de que así era el auto de la casa, en la escuela, sin embargo, admiraba el negro de la tinta porque le daba seriedad a sus letras, 
por otro lado, la pluma roja tenía capacidad de hacer que todo se viera importante, urgente. Deslumbrado también por una mariposa azul eléctrico y las luces neón de aquellas dos ciudades. Otro verde presente era el de los ojos de su madre aunque al chico se le hacían tan normales como los azules de su padre… pero la mirada gris del abuelo era cosa aparte. A este niño le compraron mil pinturas y con todas ensayó, mezcló y en algún primario momento atravesó la idea de dedicarse a las artes gráficas, pero no, el inventario ofrecido por la naturaleza era insuperable y ninguno de esos lápices lo pudo igualar nunca.

Impresionante; la policromía de los peces vistos a través del agua cristalina del acuario.

Este adolescente descubrió que el color negro en la sala laqueada como piano era fuerte y retador como sus propias emociones. La estética de aquellos años ayudó a crecer la manía y todo cuanto llegó se tornó negro, incluso los amigos se tiñeron para todos caminar por la calle en un uniforme que pretendió ser una rebeldía con clase. De aquellos días se quedaron también los ojos obscuros de aquella chica que fue obsesión, el blanco impoluto de las paredes que resaltaban todo, el azul de la aerolínea que llevó y trajo, el color cobre de la piel bronceada y el logotipo de un perfume presente que lleva en su nombre el pantone completo.

Único; el negro de aquel gato irrepetible que con su partida se lo llevó todo.

Este joven del que les cuento despertó un día sintiendo rechazo por la lobreguez que lo acompañó tiempo atrás y descubrió gran alivio en aquellos jeans azul claro y las playeras de tono simple que antes parecieron tan elementales. Probablemente fue por la vida frente al mar que el azul tomó la importancia dominante del Océano Pacífico mismo, quizá por aquel cielo de verano que todo lo demás se manchó celeste. Iniciaron los años cobalto en los que alternó la tranquilidad y la tristeza, la electricidad y la fluidez, las flores del norte con las aguas del sur.

Extraordinario; el azul brillante de esa noche en el desierto donde dejé el poco corazón que quedaba.

Este hombre presente diluyó aquel azul tristeza en el agua con la que hoy riega la tierra de la cual nació este rojo implacable, calidez que parece invadirlo todo para amanecer de nuevo y vivir un esplendor que promete extender los años. Maderas, plantas encendidas, pigmento de arena... legado de un país sin inhibiciones que arma paisajes con arcilla. Así en el color del fuego descubro ímpetu, promesa de vehemencia, un episodio que no pronostiqué. Integral a un mundo al cual al finalmente pertenezco.

Prodigioso; el rojo sol que veo desde esta ventana nueva como el destino que ahora estreno.

Antes de irnos deberíamos conseguir los óleos de cada color que marcó una etapa. Poner en un lienzo porciones de cada uno dependiendo de cuántos años dominaron la visión, mezclarlos, el tono final será lo que en realidad fuimos. La luz que aportamos a este inentendible graffiti.

Me gustaría descubrirme brillante, luminoso.



Imagen: Freepik




27 febrero 2012

Para que no me ataquen






Por MauVenom



Las letras no mueren -hay quien muere de letras - pero en mi caso (no lo crees, lo sé) debo ahogarlas porque descubren un hombre común del que me avergüenzo bastante. Me obligo a contener la estupidez hasta que pasados esos días, largos o cortos, puedan regresar los apuntes de obtusos sentimientos que me hacen casi feliz y miserable, casi, porque el mago de la ironía aparece a tiempo.  

Además, tengo otro problema, leo e idiotizado quedo quieto para siempre, olvidando que en algún momento debo responder.

Aún así algo me recuerda abrir el programa escribe-letras y no romper las servilletas entintadas, un acoso que destapa culpa y vuelca los pasados que deben ser contados para beneficio de nadie. Entonces escribo una palabra y lo que sigue es tan obsceno, tan risiblemente simple que debo parar antes de recurrir al drama o al amor, artefactos de los cuales me he desecho pero que no aprendo a imitar con eficacia. Tampoco soy diestro en el escenario del control y me asusta pues podría dar la absurda idea de que me atrapa la ilusión. No. Soy prestidigitador de consecuencias, uno que se divierte pero no posee práctica suficiente, si uno de los malabares sale mal todo se vendrá abajo.

Mis letras no mueren, las contengo para que no me ataquen.

También está esa idiotez de sonar triste cuando estoy bien. Y sonar bien cuando no es así. Y no sonar en lo absoluto cuando me urge que alguien oiga.

Me cuestionas  -¿Y este discurso, entonces?-

Hoy escribo porque he perdido el rumbo… otra vez.







30 septiembre 2011

Del señor Pellicer


Carlos Pellicer por Diego Rivera 1942


Quedó en mi memoria aquel día en que por destino escuché en la voz de una amiga:  ‘encima de mi pecho, un pequeño letrero que decía: ‘...cerrado por demolición’ / Y aquí me tiene usted pintando las paredes, abriendo las ventanas’,  palabras líquidas que me invadieron y salté para interrumpir el espontáneo recital con el propósito de  preguntar de dónde había salido aquello.  Ahí y no antes, supe que en un descuido cierta poesía podría transformar mi estado, peor aún, disolver el cromo que me cubre invulnerable.

Tiempo después, aquella misma persona me mostró que en su casa, colgando de una pared, había una reproducción de aquel poema firmada por el autor. Fue intenso.

El viento barre con todo y de esa amistad no queda nada, de aquellos días menos pero de la poesía y del bautismo que fue para mí la obra de Carlos Pellicer hay un surco grabado a fondo. En agradecimiento al autor, a la circunstancia y con esperanza de que alguien más toque fondo es que reproduzco esto.


En este asunto del amor...

En este asunto del amor, que a veces,
uno quisiera
que no acabara nunca de empezar,
parece que alguien dice:
“¿Dios es eternamente joven?”

Es tanta la alegría, que uno ignora
catástrofes y duelos.
Usted dice que sí a toda
la enorme y tan humana tontería.
Sólo hay un pensamiento,
sólo una idea sola
que es multitud, y uno quisiera
leerlo todo con los ojos cerrados
y no tener noticias de uno mismo,
ni recuerdos de nada ni de nadie;
un ágape de luces
a través de las horas inmortales.

Yo había puesto
encima de mi pecho,
un pequeño letrero que decía:
“Cerrado por demolición”.

Y aquí me tiene usted pintando las paredes,
abriendo las ventanas,
adornando la mesa con la flor amarilla
con que paga el otoño sus encantos.

Nadie te dijo, amor, que yo existía.
El amor es silvestre,
uno lo encuentra en todas partes;
en los días sin cielo,
en las tierras sin flores,
lo mismo en la mañana que en la tarde.


Copyright © Derechos reservados del titular. 



Tuve la suerte de encontrar este poema que amo en el sitio Palabra Virtual, voz y video en la poesía iberoamericana. 


Aquí además, un audio en el cual la actriz Pilar Pellicer (sobrina del autor), recita este poema.






Poema, audio e ilustración son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.



29 julio 2011

Hermenéutica






Por MauVenom


Al nacer me fue regalada una tabla de arcilla con glifos inentendibles, me dijeron que era importante. La contemplé durante años tratando de adivinar su significado que recuerdo haber entendido un día, traté de comunicar el descubrimiento pero mi revelación no tuvo crédito en este planeta de combustible fósil, releí insistente aquella revelación pero ante el acoso del calendario y las apariciones mortales perdí la habilidad de entender. Oculté mi tabla esperando recobrar su misión aunque de vez en cuando la sacaba de su escondite preguntándome sus causas.

Pasaron años en los que me volví funcional pero siempre en un ambiente ajeno para el que estuve desahuciado, deseché la instrucción social de comprar un destino y traté de descifrar el silencio resultante pero ante el fracaso decidí abandonar mis pertenencias, huir y no volver, tiré el amor, el drama, el recuerdo y la esperanza, reencontré mi tabla de arcilla y por resentimiento tuve el impulso de romperla pero me contuve así que tomé camino y la llevé conmigo.

No encontré ruta, vagué por sitios lóbregos y conté solamente con el apoyo de tres o cuatro mudos individuos hasta que un desesperado día me topé con un periódico y ente sus letras insulsas descubrí un mensaje trascendente, la transcripción de mi tablilla de glifos, todo cobró sentido, se me otorgó el poder de ver a través y comunicarme con lo invisible pero a cambio perdí el poco mundo común que me quedaba, disminución que no lamento pues prefiero mi nueva realidad. De cualquier manera nunca cupe en el cuarto terreno.

Me he desvanecido dejando pocas cartas de adiós, reaparezco si es necesario pero soy una visión inentendible, incapturable. Dedico el tiempo a mandar mi voz al infinito y escuchar atento la respuesta, he dejado la escuela de la mente, hoy asisto a otra más lejana.

Cambié lo vacío por el vacío.



Imagen obtenida del blog


27 junio 2011

El reloj se torna extraño








Por MauVenom


Levántate.

12:54 PM. Tiempo de levantarse, 'en un momento', como otros días de trampa.

Levántate que no es de un objeto como tú que se sirve el mundo.
No se forma el destino de vacío.
La quietud sólo es digna cuando de avance viene.

Creyó escuchar palabras que lo hicieron despertar. 4:38 PM. '¿Cuatro treinta y ocho?', se permitió cierto sobresalto. '¿Cómo me pude haber quedado dormido?'. 5:26 PM.. Sentado en un sillón, tomando café recalentado en medio del silencio y reconociendo el lugar enfrenta la mitad de un día sin nombre. 6:10 PM. Ya de pié vio que por debajo de la puerta alguien había metido una especie de cuadernillo, sin agacharse torció un poco la cabeza para leer la portada.

Lugar donde se para el tiempo. Tropiezo de la Historia. Los años adelantarían otros mil de no ser por ti, hombre.

‘Basura religiosa otra vez’. Consideró prender el radio, pero no. Caminó hacia su recámara, se sentó en la cama 'para pensar qué  hacer hoy'. Tomó el control remoto y encendió el televisor. Voces e imágenes sin profundidad pero se quedará ahí un rato sin importar. 7:10 PM.

Y no te justifiques con reflexión y letras, no insultes con razones de polvo a quien vive la fortuna. Levántate. Participa y contesta al diálogo. Paga por ese corazón que hoy ha servido para nada.

‘Que guión más pendejo’, musitó al dar un espacio después de cambiar canales como loco. Recuerda entonces el libro, lo ve en el buró con el impulso de quitar el polvo que lo cubre pero  ‘mejor al rato que lo lea’, un rato de año y medio sin llegar. Un poco de honestidad le habría dado cuenta de que ese leve sentir en su interior se llama culpa pero mejor simular y convencerse, repitió en su mente el inicio del texto de donde nunca ha pasado.

Encara la conmoción, deja, cobarde, que el amor te toque, que la decepción te torne. Padece el agotamiento y descubre abrir los ojos habiéndole dado un día a esta tierra que te exige formes parte.

Sale del cuarto sin apagar el televisor. El reloj, 7:49 PM. le incomoda la imagen y la crítica del momento, mejor pedir ayuda a  la ventana con un último segundo de luz y aliviarse en el recurrente ‘no es tan tarde’.

Aún el despojo se transforma y procura lugar. No busques perdón. Tú, que consumes y enrareces el aire, que menguas el ánimo y estorbas. Estorbas.

La voz interna molesta y culpa a las botellas de cerveza vacías que ocupan demasiado espacio en la cocina, ‘las tiro, cuando me sienta mejor’ es decir el mítico día en que no abrace la autocompasión.


 La voz de la familia no se va.

Haces de lo mal hecho una virtud pues al menos hecho está.

Pero a la distancia, la visión de la planta seca en la estancia lo saca de sus pensamiento, ‘si la acabo de regar’, hace 2 semanas. Vuelve a encontrar el panfleto religioso que el aire ha llevado ya a mitad de la estancia, lo levanta.

Llegará el día en que el ángel impiadoso se haga cargo, amanecer del demonio ejecutor y serás para la fosa de serpientes, mal castigo pues incluso ellas se empeñan para que tú, que en deuda quedas, te hagas a un lado y pagues la indolencia. El universo compensará con tu angustia a los que robaste en tu derrumbe.

Arruga la propaganda y la deja sobre un mueble. Es de noche, tarde para hacer algo. De nuevo en el cuarto, descubre un periódico viejo con un anuncio de empleo subrayado. 4:36 AM, ‘tengo insomnio’.

El arcano se abre y habla. El equilibrio de los que sufren, el Paraíso en caos y la salvación imperceptible, más que siempre el movimiento salva el alma... Y La Pereza, hombre, personaje del drama universal, es denigrar a Dios.

Despierta con miedo, sudando, sin entender por qué un sueño absurdo produce tanto dolor, a un lado el reloj lo acusa y voltea la cara para evitarlo, tapado hasta la cabeza con la cobija cierra los ojos esperando calma.

La advertencia promulgada y tu sentencia escrita.
Yérguete si has de atender esta última vez.
No preguntes.

 La cara del reloj se torna en un objeto de símbolos inentendibles para un mortal ordinario, abre los ojos con terror al sentir una dolorosa opresión en el pecho que paraliza los pulmones, el corazón lucha, petrificado.

Terminó el camino de Belphegor, abraza tu sentencia.

Así sea.



Imagen: Daniele Jones
Porfolio of visual artist Danele Jones



26 mayo 2011

Genesis narrant






Por MauVenom


Mi día es lo que él escoja
Dura lo mismo. Hasta que quiera
Mi día es su vida misma. Y mi vida es de nuevo
lo que él decida

me he desnudado
por placer intransigente
ante él
y busco momentos

pero me detiene el tiempo
y mi pobre resistencia
que presionan a esconderme
viéndolo de lejos dominar

con envidia

y cierto placer
morboso. Culpable

Podría ser tu piel la que recorre
tómalo, privilegiado
como la mía ayer, y si quiere mañana
de él depende
como siempre
que escalde... o lo espere
que sude
o hiele

Un día en mi vida es qué en la tuya

reformas madrugadas en promesa
ocasos en creencia
y de mi historia
haz hecho un calendario desigual

Sin embargo

lo que de ti me importa es la propuesta
tu designio
la jurisdicción de tu formidable potestad
y hasta doce razones
que en destinos tornas

tan absurdo
y certero

No eres uno
y eres días
eres la existencia
completa
aunque compartes
porque hay quien en otras horas despunta
a expensas de tu fuerza luce
su cambiante belleza
y majestad

Erotismo
por supuesto
si mi vida es, como digo, lo que escoges
y mi cuerpo
se subordina

pero compartido
eres, por horas
y velado
para poderte tomar

O me matas. Nos matas

te damos la espalda
pretendiendo que no existes
y vivimos la utopía
obscura
de evadir materia
pero avivando
siempre
nuestra visceral necesidad

Sigue ardiendo

eres un día
eres todos
aquí o en la distancia inmensurable
para estos exiguos seres
que en cada audiencia de arcaico pagano
imploramos verte volver
a cubrir la corteza ya curtida
con tu primaria fuerza

otros quinientos millones de años
quizá
o al menos
ochenta y seis mil cuatrocientos segundos
más.
*
*
*
Biblia in primo capitulo libri Genesis narrant Deum solem una cum luna creavisse.

En el cuarto día Dios colocó el Sol (la luna y las estrellas) en el cielo para gobernar los días (Versículo 17). Pero estos fueron creados en el Principio.



Imagen: NASA


28 abril 2011

Para poder seguir




Ante a la crueldad opté por el sueño atento

ignorando el juicio público

la inquisición que lo sustenta 

he seguido este fantástico calendario.

Juro que sirve,  mi solución funciona

no es inconciencia, ni fuga

es volver a donde pertenezco, abarcar el alma

y así sin método científico

cuesta menos cargar el peso que va sobre la espalda.

Dictemos el futuro

arriesguemos a la utopía

atención interna... Solamente.




*
*
*
*



31 marzo 2011

Do I have to let it linger?

*
*



Por MauVenom

No es ni cercanamente la más importante, en todo caso es testimonial pero hoy que escuché esta canción (habrá sido la carretera o el aire en la cara que es rastro de plenitud), recordé el único momento de mi vida en que pensé todo sería perfecto, creyéndolo posible, impecable, como para otro mundo y no éste. Lo digo sin pesar hoy que ante lo global no hay lugar para el lamento propio, es más bien curiosidad, un humor que da el aguante y la sorpresa del mapa difuso.


Aún con el kilometraje era yo ingenuo, había bravura pero también una honestidad que no era lo congruente para el proyecto. Tuve suerte, llegué lejos, casi me cuesta la vida en varias formas y a pesar de mi irresponsabilidad se me permitió regresar al punto de partida con océano, ballenas y sol californiano en mi maleta. Lloré como imbécil aquel día metido en el mar con todo y ropa tratando de tragar el agua salada para llevármela dentro, no lo logré, se quedó y dio paso a una carretera que alargué semanas en las cuales vi a Dios en el desierto y la desventura de volver para ver morir a mi alma incondicional. Suerte tuve de ser tan joven y tan tonto.

Extinto a los 25 años y resurgido de la lava con rocas, fuego, violencia y lo que aplica, incluso el inicio de una vida antes desconocida con especies salvajes y vegetación intensa.  Así el destino se torció para mí, para el mundo y para Dolores O’riordan.

Sin dramas, ya lo he dicho, que aún en caos hay prioridades… pero es que a veces, raramente,  queda el recuerdo de lo que fui y de mi nombre, casi me ilusiono y para cuando asoma la tristeza regresa el semblante de los que salvaron mi vida y un geométrico por qué. El plan era imposible pero el brillo sigue fuera y dentro esperando que yo ubique mi camino.

Me ha sido dado cuanto he pedido, lo agradezco.

Hoy escucho el dictamen y me preparo para el plan B que debió ser A, secreto que comparto con una otredad menos densa que yo.  Me han dado el regalo de la paz, me costó desorden, todo el pavimento que evité para ir entre la breña.  Por supuesto quedan preguntas, eso y la energía de toro incontrolable a la que encontraré uso para combinar Tierra y universo.

Pero la verdad, volviendo a mi necedad, cuando se me fue el mar me morí un poco, he muerto otras veces antes y después, he nacido también pero tras esa falta hay una parte de mis ojos que dejó de ver. Por eso ya no me llamo como me llamaba.

Después volví para visitar el escenario de aquel sueño y había desaparecido, supe que lo sucedido tenía razón de ser, es sólo que aún recuerdo, vuelvo a caminar por esa playa y se repite el paraíso. Nada queda de aquellos días, sólo yo para contarles y esta canción que me devuelve un sol que se metió hace mucho tiempo.


Oh, I thought the world of you

I thought nothing could go wrong

But I was wrong, I was wrong


'Linger', The Cranberries - 1993




Imagen: Coronado Islands at Sunset
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28 febrero 2011

Explicación no pedida





Por MauVenom



Pensamos en silencio como ausencia pero puede ser espacio, no que falten palabras sino orden, incapacidad para describir el cuadro, compromiso (intuitivo) de mantener el plan secreto.


Se disipan los recuerdos y queda un documental inútil, dejé de preguntar a los hombres y hablo ahora con los miembros de una secta clandestina.

Sigo aquí.

Renuncié al enunciado pero no a las letras, si se puede. Descubro un poder auditivo que a cambio me ha quitado la tercera dimensión y como viejo hermeneuta ordeno glifos cuando mi espíritu ya sólo ocupa señales e ideogramas.

Tengo en mis manos la llave de una puerta a la que no encuentro combinación.

Me voy convirtiendo en lo que no es yo; eso para razón de los que aguzando la vista perdieron horizonte, me oirán con una mano en el pensamiento y la otra inmersa en la fuente de los elementos, a ellos un gesto cómplice que extrañamente sale simple y no retorcido por intereses de un mundo que me queda incómodo.

Escribo para mí y para el que no conozco. Aprecio el silencio y la distancia, mi nuevo espacio solitario, tan lleno, eterno.

Más que nunca estoy del otro lado del agua o el reflejo, no puedo volver, lo he dicho antes y tendré que repetir mañana.

Mi silencio no es ausencia, es aliento.



27 enero 2011

Para salvar el día






Por MauVenom


Observo su rostro en el reflejo del cristal, ve hacia afuera porque el túnel recupera lo que se le va de las manos, lo sé. Entró al vagón y me atrapó en su neblina, tomó asiento para refugiarse en la repetitiva obscuridad de la ventana y evitar a un extraño que podría ser yo. El metro no permite encubrimiento pero nos diluye en un desinterés eterno.

El ácido de sus lágrimas supera mi blindaje y quisiera acabar con el desastre en un acto sobrenatural que en la acritud resulta nulo, busco justificación, no encuentro y mi escasez cancela la entrada a una escena de la no estoy seguro haber querido ser parte.

El invierno avanza con nosotros.

No advierte mi mirada, menos mi corazón inepto que contempla un objetivo de destino trunco cuya rendición la convierte en un fenómeno asombroso.

No supe tocar a la puerta de la casa de cristal, tras las ventanas del vagón llega mi estación y me levanto esperando componer una sonrisa que en jornada regular costaría cara pero que en ese momento pudo haber salvado el día

el mío.

El convoy se fue y sin motivo recordé gente de horas precisas, busqué un reflejo que inventé rápido y vi en esa mujer lejana una imagen próxima y distante. Inevitable pensar en los cómplices que perdemos por  extinguirnos afuera de un cristal. Hay que desparecer en lo que somos lo que fuimos, insisto.

Decidí sonreí de cualquier forma. Nada pude hacer por ella pero aún quedaba yo.



Derechos Registrados
Safe Creative
Edit Work: 1101278356314



 Imagen:  Ephemeral Visions


09 diciembre 2010

Post it - Consecuencia




Por MauVenom





Entendí que enamorarse es urgencia de huir acompañado

después supe que caminar es trabajo de hombre solo

en medio queda no lo deseado, sino lo ocurrido.



La paradoja hoy es que me ocupan más las estrellas que el contacto.

Dejé las puertas demasiado abiertas, creo.



08 noviembre 2010

Acerca de las hojas






Por MauVenom



Se me ha dicho que las hojas en el viento son amores caídos de las vidas de los hombres

por eso el color de fuego, su estrepito, que se rompan al tomarlas

dejaron a su dueño en tiempo de avanzar cediendo a la corriente, así que en la nostalgia hay un júbilo frío con ilusiones de otros, el espejismo de haberlo tenido todo

robo el sentir ajeno de los viajeros vegetales en su ballet de noviembre, representación de por que las cosas cambian y no vuelven

descifro la coreografía y el hielo me la quita

estas hojas no me pertenecen, son pasiones prestadas que el aire revela para que yo aprenda, las que de mí fueron van lejos acusándome con un extraño

debo poner atención, no evitar la sonrisa o el dolor, lo que llegue está ya escrito y despertar podrá limpiarlo.

O eso dice el que me cuenta las cosas. Yo escucho.

Hablar con el otoño es don que otorga el estar solo.



Derechos Registrados
Safe Creative
Edit Work: 
1101278348302


06 octubre 2010

Descubrimiento




Por MauVenom


Escribir ha sido un acto irresponsable, ni siquiera rebelde, un trance de exploración sin más encargo que cierta bravura pues haberlo hecho con miedo acusaría fraude aún cuando la honestidad a veces resultó en experimentos que fue mejor enterrar por bien del autor o de las almas quietas que leen y prefieren no cruzar del otro lado. 

Así que para el incrédulo escribidor la figura de las musas fue correspondencia de lo trillado; la inspiración es trabajo tosco, un golpe de suerte y muchos de teclado, servilletas borroneadas, papeles en desorden... o eso pensaba porque ahora que se afilia a un mundo análogo que consiente nuevos vicios descubre esas dos presencias que acechan a corta distancia, han estado siempre ahí pero no las había notado por necio. 

Una de ellas sostiene un catalogo de objetos obscuros, caracteres góticos que se vuelven guión denso de solución firme. 

La otra señala hacia el empedrado de las emociones, con su vegetación asfixiante y luz opaca que descompone en recuerdos casi irracionales. 

Pero él no quiere eso. No más.

‘Entonces todo esto es obra suya y yo idiota juré que escribir me pertenecía’


Las musas descansan en esta mística plaza que el escribidor habita pero les devuelve el donativo pues no es de uso en el futuro revolucionado que se espera. 

Ha aparecido una tercera voz, sin cuerpo aún, que dicta argumentos inentendibles para el auditorio pero naturales a la mente del ordenaletras, sin embargo el sentido del nuevo texto es indescifrable en idioma regular y será captado por raros individuos solamente. Que los hay. 

En silencio el escribidor se pregunta, como veces antes, si es locura o entendimiento, será el lugar donde se unen ambos. Como sea, no podra encontrar camino atrás. 



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