Por Lidia
Y sólo escuché silencio.
Le pregunté, ¿crees en el destino?
Y me dijo qué clase de destino.
Yo le respondí, la clase de destino fatal que está escrito desde antes de que fueras una idea del ente universal.
Y me dijo, ¿qué otra clase de destino existe?
Yo le respondí, el destino que todos podemos manipular para romper esquemas y tener vida propia.
Y me dijo, ¿sólo hay esas dos opciones?
Yo le respondí, no lo sé, dímelo tú.
Y me dijo, yo sólo sé que no sé nada.
Yo le miré y le pregunté, ¿eres una ficción creada por mí para aprender?
Y me dijo, Nosce te impsum.
Yo lo ví y volví a preguntar, ¿crees en el destino?
Y me dijo, Yo sólo creo en ti.
Y desapareció.
