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04 mayo 2013

Cielo


                                                                                                                            FOTO: VERÓNICA BETANCOURT




   CIELO



Has llegado, con la esperanza de tu muerte
Te clavas en estos huesos con el placer
De aquel que sabe que nada perderá

Cada día en el ocaso
Bañado de sudores y dolor de tendones
Tomas estas caderas como última morada

                                             
Muerdes y aferras mis carnes
Bramas en mis oídos
Se está acabando el tiempo

Revolcamos esta ilusión
En las verdes sabanas, esas que absorben
Los jugos de nuestros espasmos

Dejar el alma detenida en los pulmones   
Y así  se vierte la espuma blanca
 De nuestras piernas


 Es cuando tu mirada se avejenta
Se resbala en mis labios
Y no puedo detenerla, se te va la vida.

                                                              
                                                            - te adoro, mi cielo-
                       

02 mayo 2013

CLXX.

por: Aparicio.



Pienso en los  niños quemados
que son como tu vestido negro
que hacía verte deforme
(Esa no eras tú)
era algo aparente
algo indiscreto
que me hacía  mirar tus piernas.

Pienso en ti
en tu cara turbia
escuchando mi poesía.

Pienso en los niños quemados
mientras recuerdo las veces
que salimos a orinar.

Tú eres como los niños quemados,
me das ternura.


24 enero 2013

luz.


Por Aparicio.
 


El ciego sueña
con mujeres desnudas
que apagan sus linternas
y manosean su cuerpo.
El ciego sueña lento
Como el agua
las aves
como las piedras.
Las manos del ciego
husmean con olfato de perro
buscando la luz de los objetos.
El ciego escucha las miradas
como zapatillas rojas
verdes
moradas acercándose.
El ciego aprehende los colores
como los guarda-bosques los helechos.
Cuando un ciego te mira
algo de ti
guarda entre sus dedos.





Detalles de la imagen

Isabel de obaldía. Los ciegos de san damián.

542 X 346






21 enero 2013

Perdidos







Me quema  tu sonido ausente  
Tiempo pasado recorrido
Pisadas en mi mente

                    El aroma no recordado

Arde  el  cartílago
Debajo del cerebro,
                     Pensarte húmedo
En mis labios


Recorrer nuevamente
 piel seca, blanca
Hundir mi pezón en la laguna verde
          De tu iris


Olvidamos los eternos
Entre los dedos


           Siempre quedo destazado en el agua
 Salada de mis pestañas


Aun bebo la saliva de tu lengua
    Respiro sonrisa  de los labios que nunca tuve 

                    
Lluvia de sabanas, 
 Al final  solo fuimos peces perdidos...
                                 



  


       

Publicado por
AzzulJazz



10 enero 2013

ESTAR CONTIGO



El sol bosteza su luz sobre la mañana
y se limpia el rostro en una nube en desamparo.

Cae el agua desvaneciendo los rastros de la noche
sobre mi cuerpo destino de tu viaje
y me acomodo el día entre los pasos
para estar contigo.

Dejar el camino en la huella de mi prisa
y que los minutos se deshagan de su horario
pero estar contigo.

Que vuelen los pájaros a destiempo
y las hojas desvistan las ramas de su árbol
pero estar contigo.

Que llueva en el mes de la sequía
y dance la lluvia en su pista de reflejos
pero estar contigo.

Llevarte en mis manos al roce de las horas
abrir el candado de la altura
ventana abierta al beso de la tarde
y colgar la ropa desnuda sin nosotros
para tocar el acorde de tus labios
y la flama de tu vista encendiendo el movimiento.

Se cubre mi piel del templo de tus ojos
y caemos sobre el murmullo del abrazo
somos viento en el eco de la voz
y te contemplo en el cristal delineando tu mirada
mientras la tarde se pierde en los faros de la noche.

Subes al retorno sobre el andén del tiempo
y no puedo ver cuando te alejes
y me quedo con tu nombre
después de estar contigo.

(c)  LUMPENPOETA

29 noviembre 2012

VII.

 
 
Por  Aparicio.
 
 
 
 
 




Si Dios fuera caballo

le soltaría  la  rienda

y dejaría que me llevara.

 

Si Dios fuera  caballo

me gustaría   ser su sangre.

 

No me acercaría a sus patas traseras

por aquello de las patadas.

Aunque de Él serían golpes de fe.

 

Si Dios fuera  caballo

sería blanco como el silencio

O como el  aire de Comala.

 

Hoy en  la noche

voy a cabalgar  en Dios.
 
 
 
 
Poema  incluido en;
Cartografía de  la  literatura Oaxaqueña II
Editorial Almadía
2012.
 
Imagen;
Maritza Andrade.
Técnica
Pastel sobre papel.
 
 

15 noviembre 2012

Verás el mar







Por Lumpempo


VERÁS EL MAR


Verás el mar
en olas amotinadas
sobre la marcha del crepúsculo

las gaviotas dejarán su vuelo
para emboscar peces en su caída de dardo
y un motín de delfines harán suyo el azul
en su territorio de coral.

Verás el mar teñido de cielo
dibujando el límite del mundo.

Ancho mar húmedo de sol
para navegar tu asombro
y refrescar el vuelo de tu voz.

Mar que se lleva de la arena
el peso de tu cuerpo para hacer camino
en el vaivén de su resaca.

Mar abierto a la brisa de tu piel
de abrazo oceánico para el roce de tus labios
mar de amar
para subir a tu hondonada de diluvio
y que las ballenas canten
cuando te hundas
en su agua de deseo.


(c) Lumpenpoeta.

Otra vez en E y L, a dejar las palabras en su recorrido de versos. Gracias por el espacio que es como abrazo y compañía. Al equipo y a Mau, gracias. Seguimos.

25 octubre 2012

Postday



 

 
por Aparicio

 

No pude cogerme a esa puta

porque miraba a los hombres que más odio.

No pude hacerle el amor a esa puta

porque miraba a mi padre

a Dios haciéndole el misionero

a Hitler masturbándose

y a Virginia desnuda

alejándose.
 
Serigrafía sobre bolsa de plástico


Spencer Farías.


 

03 octubre 2011

nocturno muerto


Primero un aire tibio y lento que me ciña
como la venda al brazo enfermo de un enfermo
y que me invada luego como el silencio frío
al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto.

Después un ruido sordo, azul y numeroso,
preso en el caracol de mi oreja dormida
y mi voz que se ahogue en ese mar de miedo
cada vez más delgada y más enardecida.

¿Quién medirá el espacio, quién me dirá el momento
en que se funda el hielo de mi cuerpo y consuma
el corazón inmóvil como la llama fría?

La tierra hecha impalpable silencioso silencio,
la soledad opaca y la sombra ceniza
caerán sobre mis ojos y afrentarán mi frente.


[Xavier Villaurrutia, Nocturno Muerto]




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