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13 octubre 2011

Semanero

por Ivanius

Suena a amenaza, pero
así empuño el momento:
no me promete nada.

No abandono:
me arranco de las sábanas.

Sé poco de tareas
y un mucho de rutina:
será que cultivo ansias.

Camino al trabajo,
miro al cielo.

No hay nubes
en este día.

Daré gracias.

"Semanero". Poema de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Wikimedia Commons.

10 octubre 2011

06 octubre 2011

Con perdón de usted

Por Canalla

Buenas tardes tenga
usted y usted disculpe,
pero no he podido
evadirla más
y debí acompañarla
hasta usted.

De la misma manera,
no logré desatender
mi obligación de presentarla,
de tratar de hacerle
entender,
de que no la incomode.

Bueno: también de que usted
tan sólo conozca,
si tan sólo eso quisiera,
a esta siempre inoportuna
y vieja verdad.

Se trata,
no de una verdad
rotunda,
ni de una verdad
irrebatible... ¡vaya!:
ni siquiera
de una verdad
profunda.

Es, en realidad,
sólo esta casi
insignificante verdad
que ve usted aquí
a mi lado.

Ésta que de tanto exponerse
a la intemperie
ha terminado por estar
muy desteñida, pálida,
digamos que traslúcida,
como si perdiera
-¿no le parece a usted?-
parte de su apariencia,
de su personalidad
si me permite la expresión
aunque, en realidad,
no hablamos
de un sujeto...
más bien de un
predicado.

Pues sí: en realidad
es una verdad muy modesta,
muy pequeña, casi
podríamos decir que
prescindible.

Pero fíjese usted ...
le voy a contar algo,
sólo porque usted
ha querido prestarme
más atención de la que
de costumbre se ha
merecido esta pobre ...

... pues de casi todos,
casi todos creen
que esta verdad
es mentira,
que no es cierta
pero,
irónicamente y
contra todo pronóstico,
de una manera un tanto
insolente y, digamos,
poética,
ésta verdad se ha negado
rotundamente a
morir y,
aunque convengamos pues
en que justamente por ello
ha perdido parte
de su naturaleza,
de su humanidad...

...sólo hay una cosa
en la que de manera
perra y radical
se ha resistido,
-¿sabe usted?-:
no ha dejado
de ser una
verdad.

-oooOooo-

03 octubre 2011

nocturno muerto


Primero un aire tibio y lento que me ciña
como la venda al brazo enfermo de un enfermo
y que me invada luego como el silencio frío
al cuerpo desvalido y muerto de algún muerto.

Después un ruido sordo, azul y numeroso,
preso en el caracol de mi oreja dormida
y mi voz que se ahogue en ese mar de miedo
cada vez más delgada y más enardecida.

¿Quién medirá el espacio, quién me dirá el momento
en que se funda el hielo de mi cuerpo y consuma
el corazón inmóvil como la llama fría?

La tierra hecha impalpable silencioso silencio,
la soledad opaca y la sombra ceniza
caerán sobre mis ojos y afrentarán mi frente.


[Xavier Villaurrutia, Nocturno Muerto]




***
**
*

30 septiembre 2011

Del señor Pellicer


Carlos Pellicer por Diego Rivera 1942


Quedó en mi memoria aquel día en que por destino escuché en la voz de una amiga:  ‘encima de mi pecho, un pequeño letrero que decía: ‘...cerrado por demolición’ / Y aquí me tiene usted pintando las paredes, abriendo las ventanas’,  palabras líquidas que me invadieron y salté para interrumpir el espontáneo recital con el propósito de  preguntar de dónde había salido aquello.  Ahí y no antes, supe que en un descuido cierta poesía podría transformar mi estado, peor aún, disolver el cromo que me cubre invulnerable.

Tiempo después, aquella misma persona me mostró que en su casa, colgando de una pared, había una reproducción de aquel poema firmada por el autor. Fue intenso.

El viento barre con todo y de esa amistad no queda nada, de aquellos días menos pero de la poesía y del bautismo que fue para mí la obra de Carlos Pellicer hay un surco grabado a fondo. En agradecimiento al autor, a la circunstancia y con esperanza de que alguien más toque fondo es que reproduzco esto.


En este asunto del amor...

En este asunto del amor, que a veces,
uno quisiera
que no acabara nunca de empezar,
parece que alguien dice:
“¿Dios es eternamente joven?”

Es tanta la alegría, que uno ignora
catástrofes y duelos.
Usted dice que sí a toda
la enorme y tan humana tontería.
Sólo hay un pensamiento,
sólo una idea sola
que es multitud, y uno quisiera
leerlo todo con los ojos cerrados
y no tener noticias de uno mismo,
ni recuerdos de nada ni de nadie;
un ágape de luces
a través de las horas inmortales.

Yo había puesto
encima de mi pecho,
un pequeño letrero que decía:
“Cerrado por demolición”.

Y aquí me tiene usted pintando las paredes,
abriendo las ventanas,
adornando la mesa con la flor amarilla
con que paga el otoño sus encantos.

Nadie te dijo, amor, que yo existía.
El amor es silvestre,
uno lo encuentra en todas partes;
en los días sin cielo,
en las tierras sin flores,
lo mismo en la mañana que en la tarde.


Copyright © Derechos reservados del titular. 



Tuve la suerte de encontrar este poema que amo en el sitio Palabra Virtual, voz y video en la poesía iberoamericana. 


Aquí además, un audio en el cual la actriz Pilar Pellicer (sobrina del autor), recita este poema.






Poema, audio e ilustración son propiedad de sus autores o herederos o titulares de los mismos.



26 septiembre 2011

De tierra y sal







Por Verónica Betancourt



Mis ojos derrumban   corazón
Mosaico de tus calles
Piel morena, hoja tabaco de  pensamiento zarco
Naciente   madreselva
Mujer labradora de vidas
Dormimos latir tostado, calor de andanza
Abrazo manso  de mar y arena
Cadencia miel, gesto de mi sangre perdurable
Florecemos eternos en los vitrales, luna de tus ojos.
Profundamente  dentro 





Es la selva madre de tu cuerpo
Me nombra
Sandia de verso

Arraigo de luz  juncos de  cañas
Toma mi fuerza y conviértela en elemento
Suspirante  marina de mi presente

Eres  imperio de mi núcleo
Lomas  combativas.

Acoge mis huesos en estas letras
Cultiva paladar de tranquilidad entre mis pámpanos


Quema  tu sonido ausente 
Tiempo lejano recorrido
Andanzas  en mi mente
Aroma de vida


Pensarte húmedo en
                       Mis labios


Arde  el  cartílago
Debajo del cerebro,
                    

Olvidamos los eternos
Entre los dedos
           Siempre quedo destazado en el agua
 Salada de mis pestañas


 Bajo mi costilla emerge tu cuerpo                                         
Hombre venido de mar/sal
Pareja danzante de árbol
                                                   Soy hembra llamado irrevocable
 Misionera de luz
Parte carne, temporal  de mis piernas
Nacemos en la cresta de la lengua
Donde envaina el agua y la tierra

                                                          De simiente  mandarina fecunda la palabra…




LUZ DE FUEGO NUEVO
POEMARIO DE RAIZ Y SAL
24 DE MARZO 2011




Imagen: Playa de Chacala, Nayarit, Mèxico
Verónica Betancourt



19 septiembre 2011

Alicia revisa su poesía


Alicia revisa su poesía
va en su trabajo
desmontando los sonidos
no quiere sonsonetes
sólo música en ritmo de poema.
No quiere repetirse
sus labios tienen los sinónimos
que inventa por las noches
va por las líneas en balance
no hay saltos
ni pausas equivocas o esquivas.

Esquivas jamás.
Ya la han atormentado.

Alicia se  devela ante el poeta
avanza con la luz del nacimiento
labios de porvenir
de esfinge
de oráculo
de fe.

El poeta se sobrecoge
la respuesta llega antes
la pregunta se adivina.
Palabras
una y otra
se suceden como el tiempo
en mensaje que devela el contenido.

El poeta es mortal
Alicia tiene estrella en amor
que lo trasciende.

Gaviota en equilibrio
agradece la vida
sabe de vuelos cansados.
Gaviota de Alicia en alas de tierra
en tierra firme
tu canto es el mismo
en vuelo de todos
Alicia la mira
el poeta la sabe.

El poeta escudriña
como el ratón
como la hormiga
se asoma al espacio de Alicia
quiere verla detrás del espejo
qué música
qué piensa
qué sueña
qué ríe.

El poeta quiere los misterios.
Mil imposibilidades
mil baúles
mil constelaciones.

Alicia se conoce
se sabe en los deseos del poeta
¿será de imágenes?
¿Será de fuego que consume y que libera?

El ojo ve.
La pupila se deleita.

El poeta no contempla
piensa
transforma el mundo en su cabeza
y lo lleva en la palma de su mano
para Alicia
                 para su cuerpo
                                        recién bañado.

Me baño.
Camino hacia el espejo
hacia ti.

Tiemblo. . .

¿Qué hacer
cuando el deseo escala
y vuela en pompas de jabón
hacia tus campanarios?
¿Repican a lo lejos las emperatrices?

Vuelan las notas en sonido de piano
en una carta que en el viento va
como en pompa de deseo
y tañe tu voz en su quejido.

Olor a perfume de agua fresca.

Quitaría las gotas de tu cuerpo una a una
y las bebería  para salir de este desierto.

Te siento
como si yo fuera tierra y tu río.

Aroma de tierra mojada
por el río del deseo.

Alicia se sonroja.
su firmeza la sorprende.
El  poeta la derrumba
escala muros
derrite el hielo.


(De “Alicia aprender poesía”
Poesía a dos voces desde el FB)
Lumpenpoeta
José Luis Contreras Vargas
y Estrella Blancas Zermeño.

10 septiembre 2011

Here comes the sun

Flor Silvestre a la orilla del Lago, Grapevine. Tx

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