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20 mayo 2013
17 mayo 2013
Ala nube
por Ivanius
A veces miro a una niña junto a mis sueños de mar. Corretea por la arena y se distrae con cosas que siempre la sorprenden: una gaviota, un pequeño cangrejo...
El otro día pasó frente a mí con una concha de caracol en las manos, y se dejó sacudir por la brisa para eliminar la arena alrededor de su nariz. Detrás de mi libreta, sé que ella no podía verme, demasiado ocupada con su propia alegría.
Después de abrir los ojos, los vuelvo a cerrar para darme cuenta de que sólo hay un telón negro. La película llena de farsas y deseos, gozos y figuraciones, ha desaparecido. Parpadeo. Advierto un tictac y una tibieza ajena.
No sé si el brillo lo encuentro en el fondo de mi ojo, ese que por deforme tuvo que ser reparado con un bisturí. Quizás por eso, cuando me contemplo, sea sólo para perseguir el rastro de cualidades y defectos, hacer un pase mágico sobre ellos y ¡vualá! A seguir mirando. Hacia afuera a veces, a veces hacia adentro.
Poco a poco, descubro que quizás me hace falta algo de vanidad. Pero, también, tal vez me conozco. O eso intento.
Enmedio de los dos hay agua. Y ya no sé si es la lluvia, el sudor u otro testigo de que estamos juntos. Lo bueno --dice él-- es que así, inseparables, puedo esperar, mientras tu cercanía me arrope.
Ella sonríe. Lo demás no requiere palabras.
Este no es un sueño. Este no es un sueño. Este no es un sueño.
No me importa. He despertado entre carcajadas.
Como yo no soy pintor, no logré dibujarla. Por eso intenté estas líneas, disfrazadas en el cuaderno que sostienen mis manos de citadino atrapado por la nostalgia del mar y de la playa.
Hoy me empeñaré en conservar esa sonrisa.
"Ala nube", relato de Ivanius (fragmento). Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Porträt der Jeanne Hébuterne, Amadeo Modigliani (1884-1920), en Wikimedia Commons.
13 mayo 2013
Destino / Rosario Castellanos
Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!
El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.
El hombre es anima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.
Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.
El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.
El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
-antes que lo devoren- (cómplice, fascinado)
igual a su enemigo.
Damos la vida sólo a lo que odiamos
Texto del sito Poemas del Alma
Imagen tomada de Internet
04 mayo 2013
Cielo
FOTO: VERÓNICA BETANCOURT
CIELO
Has llegado, con la esperanza de tu muerte
Te clavas en estos huesos con el placer
De aquel que sabe que nada perderá
Cada día en el ocaso
Bañado de sudores y dolor de tendones
Tomas estas caderas como última morada
Muerdes y aferras mis carnes
Bramas en mis oídos
Se está acabando el tiempo
Revolcamos esta ilusión
En las verdes sabanas, esas que absorben
Los jugos de nuestros espasmos
Dejar el alma detenida en los pulmones
Y así se vierte la
espuma blanca
De nuestras piernas
Es cuando tu mirada
se avejenta
Se resbala en mis labios
Y no puedo detenerla, se te va la vida.
- te adoro, mi cielo-
02 mayo 2013
CLXX.
por: Aparicio.
Pienso en los
niños quemados
que son como tu vestido negro
que hacía verte deforme
(Esa no
eras tú)
era algo aparente
algo indiscreto
que me hacía
mirar tus piernas.
Pienso en ti
en tu cara turbia
escuchando mi poesía.
Pienso en los niños quemados
mientras recuerdo las veces
que salimos a orinar.
Tú eres como los niños quemados,
me das ternura.
22 abril 2013
Buscando felicidad
Por Sonix

Mimo en calles del centro historico, Mexico.
"El teatro es poesía que se sale del libro para hacerse humana."
Federico García Lorca
18 abril 2013
Recado al vuelo
por Ivanius
Lo último que hice antes de salir fue tomar un café, como me gusta hacer mientras te escribo.
Perdona la premura, y también por arrancar un trozo de periódico; ya sabes cómo funciona: madura la fruta, recoge las gracias del perro y protege el suelo de la pintura nueva, pero todavía sirve para algunas otras cosas, por ejemplo, como libreta de apuntes... accesible, aunque cada vez menos barata.
Todos los días me has dicho lo mismo: "ya que lo pagamos, deberíamos leerlo". Por eso siempre te pongo esdrújulas inventadas en los márgenes.
Pero hoy no estás. Por eso entrelacé un poco de tus palabras y las mías, para que sepas que estoy bien cuando las leas gracias al viento.
"Recado al vuelo", relato de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Kite in Greece, CC by FocalPoint, en Wikimedia Commons.
06 abril 2013
Invitación - Sin Palabras
Los silencios de Sonia Sanz toman forma con la luz y el momento. La mirada que tantas imágenes ha dado a EyL se vuelve presencial en esta exposición.
Todos invitados.
Enhorabuena, Sonia.
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