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24 octubre 2013

DESHABITAR LA AUSENCIA

Soy ausente viajando sobre la tarde
para atrapar el ruido de una nube
cargada de llovizna.

Soy vuelo apenas de un farol
en el quicio de la puerta
para recoger el suspiro de la noche
y dejarlo a tu desvelo.

Soy garra de gato
que quiere estambre de luna
para amarrar el tiempo cuando llegue.

Soy canto de cigarra
antes del invierno para el verano de tus manos.

Soy equilibrista en hilos de sonido
para aprender el misterio del viento
y descifrar su canto en tus deseos.

Soy un puño abierto
atrapando luz de luciérnaga
para el iris de tus ojos.

Soy fuego en mecha de una veladora
para incendiar el tedio en la soledad de tus silencios.

Soy nombre que aprendiste en los toques de tu puerta
para deshabitar la ausencia
y amanecer en tí.



(c) Lumpenpoeta. 2013.

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21 octubre 2013

Con la "T", del Te de Tranquilidad





"Cuando el poder del amor sobrepase el amor al poder,
 el mundo conocerá la tranquilidad."

Jimi Hendrix

17 octubre 2013

Antes del espejo


por Ivanius

Cuando era niña recibía elogios, y no carecían de verdad, aunque gran parte de ellos enmascaraban segundas intenciones, especialmente porque era más probable hallar favor ante el rey halagando a su hija. Así descubrió el poder de la belleza, pero también su lado flaco: la vanidad.

Su otro gusto era leer, y no olvidaba nada. Pronto agotó los pocos libros a su alcance y empezó a pedir más, hasta que alguien le habló de ciertos antiguos tomos llenos de moho y secretos en el sótano del castillo. Su avidez por aprender  y cierto don para los idiomas le abrió camino a los conocimientos, y tras la adolescencia finalmente se convirtió en mujer.

Una noche, a punto de quedar dormida, escuchó que alguien entraba a su habitación, y pensó que era alguno de los numerosos sirvientes del palacio, enviado a cuidar el sueño de la princesa, o a entregarle recado de parte de un admirador.

Después sintió una presencia junto a la cama, aunque no tuvo tiempo de abrir los ojos. Eso es todo lo que admite recordar.

Se cree que ocurrió algo terrible, y que la princesa, movida por el dolor, encontró un remedio en el libro de negra alquimia: la receta incluía dos gotas de su sangre, lágrimas y mercurio, con lo cual retocó los bordes del óvalo frente a su cama. El resultado, una vez seco, era imperceptible. Entonces esperó a la noche, mientras repetía un conjuro hecho de voces extrañas.

Cuando el visitante llegó de nuevo, ella se levantó a recibirlo y, extendiendo las manos, lo empujó hacia la pulida superficie, que se lo tragó como una puerta líquida.

El resto de la historia está envuelto en la leyenda de su vanidad, pues sólo se le ve sonreír cuando le pregunta al espejo, cada vez con un verso distinto, quién es la más bella del reino... porque sabe que él está obligado a contestar con la verdad.


"Antes del espejo", relato de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Mujer frente al espejo, por C.W. Eckersberg (1783-1853)  tomada de Wikimedia Commons.

11 octubre 2013

¿Dónde? / Oliverio Girondo






Por Oliverio Girondo




¿Me extravié en la fiebre?
¿Detrás de las sonrisas?
¿Entre los alfileres?
¿En la duda?
¿En el rezo?
¿En medio de la herrumbre?
¿Asombrado a la angustia,
al engaño,
a lo verde?

No estaba junto al llanto,
junto a lo despiadado,
por encima del asco,
adherido a la ausencia,
mezclado a la ceniza,
al horror,
al delirio.

No estaba con mi sombra,
no estaba con mis gestos,
más allá de las normas,
más allá del misterio,
en el fondo del sueño,
del eco,
del olvido.

No estaba.
¡Estoy seguro!
No estaba.
Me he perdido.



23 septiembre 2013

A quien no sobrevivió al naufragio


Algo tiene el mar.
Sus orillas arrojan un destello, 
no el mismo de las tardes soleadas, 
intactas y diáfanas.
Algo que sus aguas pronuncian impasibles,
con la indiferencia de a quien
no le importa el tiempo.
Si al menos nuestros huesos fueran eternos,
podríamos descifrar su lenguaje

y con denuedo resistiríamos al embate de su furia.

19 septiembre 2013

ENTONCES

Las ventanas se cerraron
Quedaron incrustadas en tu piel
Tu mirada  aceituna podrida
Repitió el fin de tu voz…


Viví amando la nada,
                                           ¿Entonces punza el vacío?

Nada existe, vive en mis ojos
Estos que miran los verdes gigantes
De un futuro incierto, de la venida del mar
Hartos de lluvia y de sal.


                                             Las plumas azules

Hieren mi espalda
Gotas de letras  resbalan
Tatuando los huesos de mis vertebras

                                            Libertad empieza a doler

Mis sueños ya no están bajo tus pies
Aprendo en nuevos cielos
El sabor del viento
Derrama paz  en mi garganta


Estas piernas, jadean
cada pétalo del universo
las raíces de mi vientre crecen
                                   ansiosas...



                                         Revolcando mis sudores en cada nube
                                        Tragando la tierra, huella de mis pasos




12 septiembre 2013

Panem nostrum quotidianum



En la esquina de la cama hay una telaraña
donde una mosca - como un fruto seco-
desaparece lentamente entre edredones mortales

La araña la envuelve rápida y profusamente entre sus hilos transparentes,
se soba la pancita y da dos vueltas hacia abajo en su montura
como si trajera un equipo incluido con arnés y vértigo controlado

Se desliza como un patinador profesional, sobre esa seda con gran espíritu campesino,
pareciera bendecir eso que a punto de engullir le ha caido del cielo.


02 septiembre 2013

P. M.



por Ivanius

"¿Madura la tristeza?" Esa fue la pregunta, allá junto a los libros, como a veces se fraguan las ideas.

Urge saberlo, tras de que tantos y tantos textos consagran la decrepitud, el odio y el desprecio, los exabruptos jamás contenidos, los debates que no buscan aprender sino abatir, como si hablar sólo pudiera hacerse por oposición y el otro no fuera partícipe de la misma conversación, de la misma ansia, de la misma búsqueda, sino un objetivo para jugar tiro al blanco.

Sufrir como inseparable gemelo para la dignidad. ¿Es posible, cuando lo indigno es descubrir
—con dolor— que la dignidad parece moneda de cambio, devaluada en la marea de la oferta y la demanda? "No te preocupes: si sabes escribir de lo que sufres, y lo haces bien, tal vez hasta logres un best-seller."

¡Qué imagen! Revestirse de tristeza para sobrellevarla, caer por impulso propio al suelo: no buscando aprender de la caída, sino atormentarse. Sanar por sobredosis.

Todo el bullicio mental se convierte en arruga que el café
—amargo y sin cortar— disimula. Luego el hombre al final de la barra deja junto a la servilleta, húmeda de tinta, el importe exacto del cruasán con exprés, y desaparece con el sol como su sombra.

"P. M.", relato de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Fallen leaves, tomada de Wikimedia Commons.