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20 agosto 2012

Aún


por Ivanius


Tomo el lápiz para pensar
y me atrapa la duda.

Titubeo:
en la hoja blanca
(no hay asomo de burla)
pero tampoco señal
en el desierto.

Tomo la pluma para comenzar
y me sorprende el miedo.

Tartamudeo:
en la primera página no hay voces
ni se adivina
el eco.

Tomo la sangre para vivir.
Quizás no es ella
sino yo
el que palpita.

En el tiempo
(con, tras él)
me detengo.

"Aún", poema de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Stillleben mit Globus, Musikinstrumenten, Büchern und Rötelzeichnung, por Jan ver Meulen (fl. 1638-1674), en Wikimedia Commons.



16 agosto 2012

05 agosto 2012

Graffiti







Por MauVenom


Este niño del que les hablo estaba impresionado con el color verde por la simple razón de que así era el auto de la casa, en la escuela, sin embargo, admiraba el negro de la tinta porque le daba seriedad a sus letras, 
por otro lado, la pluma roja tenía capacidad de hacer que todo se viera importante, urgente. Deslumbrado también por una mariposa azul eléctrico y las luces neón de aquellas dos ciudades. Otro verde presente era el de los ojos de su madre aunque al chico se le hacían tan normales como los azules de su padre… pero la mirada gris del abuelo era cosa aparte. A este niño le compraron mil pinturas y con todas ensayó, mezcló y en algún primario momento atravesó la idea de dedicarse a las artes gráficas, pero no, el inventario ofrecido por la naturaleza era insuperable y ninguno de esos lápices lo pudo igualar nunca.

Impresionante; la policromía de los peces vistos a través del agua cristalina del acuario.

Este adolescente descubrió que el color negro en la sala laqueada como piano era fuerte y retador como sus propias emociones. La estética de aquellos años ayudó a crecer la manía y todo cuanto llegó se tornó negro, incluso los amigos se tiñeron para todos caminar por la calle en un uniforme que pretendió ser una rebeldía con clase. De aquellos días se quedaron también los ojos obscuros de aquella chica que fue obsesión, el blanco impoluto de las paredes que resaltaban todo, el azul de la aerolínea que llevó y trajo, el color cobre de la piel bronceada y el logotipo de un perfume presente que lleva en su nombre el pantone completo.

Único; el negro de aquel gato irrepetible que con su partida se lo llevó todo.

Este joven del que les cuento despertó un día sintiendo rechazo por la lobreguez que lo acompañó tiempo atrás y descubrió gran alivio en aquellos jeans azul claro y las playeras de tono simple que antes parecieron tan elementales. Probablemente fue por la vida frente al mar que el azul tomó la importancia dominante del Océano Pacífico mismo, quizá por aquel cielo de verano que todo lo demás se manchó celeste. Iniciaron los años cobalto en los que alternó la tranquilidad y la tristeza, la electricidad y la fluidez, las flores del norte con las aguas del sur.

Extraordinario; el azul brillante de esa noche en el desierto donde dejé el poco corazón que quedaba.

Este hombre presente diluyó aquel azul tristeza en el agua con la que hoy riega la tierra de la cual nació este rojo implacable, calidez que parece invadirlo todo para amanecer de nuevo y vivir un esplendor que promete extender los años. Maderas, plantas encendidas, pigmento de arena... legado de un país sin inhibiciones que arma paisajes con arcilla. Así en el color del fuego descubro ímpetu, promesa de vehemencia, un episodio que no pronostiqué. Integral a un mundo al cual al finalmente pertenezco.

Prodigioso; el rojo sol que veo desde esta ventana nueva como el destino que ahora estreno.

Antes de irnos deberíamos conseguir los óleos de cada color que marcó una etapa. Poner en un lienzo porciones de cada uno dependiendo de cuántos años dominaron la visión, mezclarlos, el tono final será lo que en realidad fuimos. La luz que aportamos a este inentendible graffiti.

Me gustaría descubrirme brillante, luminoso.



Imagen: Freepik




19 julio 2012

Contemplaciones



por Ivanius

El silencio es más completo
cuando carece de nombre.

Al menos uno que importe.

Sin embargo,
No estoy hablando de eso.

En el papel
hay estanques de palabras.

Cardúmenes
en busca de fluido.

La quietud de la tinta
es su luz.

Escuela
de palabras y sonido.

La imagen que me mira
no soy yo.

Ignorarlo puede ser peligroso.

“Contemplaciones” Poema de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Narcisse, por Nicolas-Bernardt Lépicie (1735-1784), en Wikimedia Commons.

28 junio 2012

Playa, Imagen, Trueque








PLAYA
Beso indeleble
Arena que entre los rincones te escondes

Existe otro horizonte
Un camino que nos une
El de la humedad en la piedra
Y la espuma reposando sobre la arena

IMAGEN
No supe perderme
Para encontrar el nexo
Entre la piel y el lenguaje

Ahora
La brisa no sabe que hacer
Con lo que fue mi voz
Y los dedos no dejan de esculpir
Tu rostro


TRUEQUE
El poema no será ceniza

Es la muerte la que ha caído
En sus brazos

Y cada tanto tiempo
Cambia versos
Por poetas



Imagen: Jay Patel