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20 enero 2014

Ajenidades



por Ivanius


La poesía no es de mí
ni cuita
ni me agota.

Vengo a decirlo así como lo siento. Intento
que sea un elixir sin que sus ingredientes
exijan alquimismo de altos vuelos.

Es simplemente pista
insisto
de espíritu intimista.

Mis venas son testigo caminante
de un tropel de pueblos y dialectos
que aun sin querer supieron encontrarse.

Rebelde porque vota
por mí
para afirmarme siempre.

Hoy no sé hablar como Babel lo exige
porque quiero entender lo que me digo
y no dejarme engatusar por nadie.

Son tan sólo palabras
de aquí
sistólico estrambóticas.

Sorbo de sílabas, sorbete de silencios
que crean absurdos y verídicas verdades
para atontar hasta lo inatontable.

Sonda sonido, silbido hecho suspiro
(sueño)
afirmación vocal y consonante.

"Ajenidades". Poema de Ivanius. Texto: © Chanchopensante.com Imagen: Vanitas, por N.L. Peschier, tomada de Wikimedia Commons.

16 enero 2014

Cuando yo vine a este mundo / Nicolás Guillén







Cuando yo vine a este mundo,
nadie me estaba esperando;
así mi dolor profundo
se me alivia caminando,
pues cuando vine a este mundo,
te digo,
nadie me estaba esperando.

Miro a los hombres nacer,
miro a los hombres pasar;
hay que andar,
hay que mirar para ver,
hay que andar.

Otros lloran, yo me río,
porque la risa es salud:
lanza de mi poderío,
coraza de mi virtud.
Otros lloran, yo me río,
porque la risa es salud.

Camino sobre mis pies,
sin muletas ni bastón,
y mi voz entera es
la voz entera del sol.
Camino sobre mis pies,
sin muletas ni bastón.

Con el alma en carne viva,
abajo, sueño y trabajo;
ya estará el de abajo arriba,
cuando el de arriba esté abajo.
Con el alma en carne viva,
abajo, sueño y trabajo.

Hay gentes que no me quieren,
porque muy humilde soy;
ya verán cómo se mueren,
y que hasta a su entierro voy,
con eso y que no me quieren
porque muy humilde soy.

Miro a los hombres nacer,
miro a los hombres pasar;
hay que andar,
hay que vivir para ver,
hay que andar.

Cuando yo vine a este mundo,
te digo,
nadie me estaba esperando;
así mi dolor profundo,
te digo,
se me alivia caminando,
te digo,
pues cuando vine a este mundo,
te digo,
¡nadie me estaba esperando!



Imagen y texto tomados de internet


07 enero 2014

EL ARTE


El poeta es un fingidor
Fernando Pessoa


Pausa.
Callar a intervalos,
dejar ir por pedacitos
la palabra.

¿Dónde encontrar
ese espacio mudo?
Aprender a leer los silencios,
dejar que la noche
llegue sin ningún ocaso.

¡Pero esta sed!
Estos labios resecos,
de grietas hasta el alma,
de pausas.

Entonces la fe,
tú, a veces luna.
Entonces el agua brotando
y la vida que se vierte
sin demora sobre las manos.

Y esta luz que se apaga.

02 enero 2014

HOY SEGUIMOS ETERNOS

Continuamos , con el andar
la piel reafirma los otoños
y mis petalos , jovenes
sedientos , mas firmes ...

Los cristales miran el viento
la luz de tu sonrisa mueve las raices ...

           volvemos a ser
            nuestros cuerpos unidos


La tierra bajo los pies
lame con gusto nuestros sabores
nacemos en el azul del infinito

                    hoy seguimos eternos ....

10 diciembre 2013

DE UNA VEZ Y PARA SIEMPRE

                                                                           (c) Lumpenpoeta


La noche como un puñado de manzanas luminosas
viene a espantar atardeceres
a bailotear desnuda sobre los tinacos
a meterse
por los cables de la luz
en cada casa
y a reposar sobre los libros
como los recuerdos en mis días.

Imágenes donde eres el personaje de las horas
que se fueron como llega la mañana
y eres el día trajinando con las nubes
cuando llegas en la lluvia con tu lenguaje húmedo.
Sediento pongo un dedo a la intemperie
miro los hoteles que anuncian camas destendidas
y no estás en los besos que se quedan
como gotas en reflejo después de las tormentas.

Entonces
voy al subterráneo
a perder tu nombre en los anuncios
a dejarlo en las escaleras móviles
con los gendarmes
y las estaciones
en los torniquetes del escándalo
y los túneles en fuga.

Pero salgo a las multitudes contigo en la mirada
y encuentro mítines en las calles del conflicto
te miro en los carteles
en las mantas
ropaje clandestino de la vida.

Y cuando suena en los relojes
el comienzo de la tarde
voy a los cines de segunda
a dejarte en las butacas
a estampar tu figura en la pantalla
para que ruede en cada cuadro
a la velocidad del sueño
pero me quedo
en la esquina del insomnio.

Leo un poema a medianoche
me desabrocho la camisa
o tomo un vaso de agua
y subo a la cama a desdoblar abrazos
a caer en otros labios los besos que no te doy
mientras afuera se oyen silbatos
y perros
y gemidos.

Voy al sueño a despertar imágenes
tu
una mano
un túnel
boicoteo el paso de los trenes
camino sobre la orilla de las banquetas
tropiezo
y en el sobresalto
de tu nombre
entra la luna por el cuarto
sin pedir permiso
hasta tu foto.

Y cuando goza la luz de la mañana
el vicio de acariciar la ropa
de los tendederos desvergonzados
vuelvo a los vagones donde hombres
fornican mujeres con los ojos
y redacto la línea de un verso en el trayecto.

Alzo la vista
y te confundo con la novia
que entrega la punta
de la lengua
en otra lengua
entonces arranco el poema de su hoja
y se va con los anuncios
en aeronave de papel
a estrellarse con las letras
a quejarse del maltrato sentimental.

Subo a los peldaños
que me llevan
a los estruendos
y las prisas
tomo el lápiz y furtivo
escribo tu nombre en la pared
como declaración de olvido
de una vez
y para siempre
ante el asombro de una hormiga
que ha perdido
la línea
de su paso
y una araña la observa
inmóvil
y directa.



 (C) LUMPENPOETA

02 diciembre 2013

Una vez al año


por Ivanius

Cuando el suelo cruje sé que vendrán pronto. Es tiempo de volver a contar la leyenda de nuestro origen, la que da sentido a tradiciones que ya eran viejas cuando nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos, no eran siquiera una semilla. Las historias que nos hacen soñar y nos recuerdan quiénes somos. Por una noche, a todos se nos olvida la prisa y nos damos el tiempo para las voces de los mayores.

Siempre estamos cerca, pero el resto del año cada quien se ocupa de sus cosas. Además, en los otros días y las otras noches hay demasiados ruidos en el aire, demasiadas distracciones. Por eso cada quien debe hacer acopio de fuerzas y no ocuparse de los demás.

Mi historia favorita habla de lo que vendrá después. Me gusta pensar que será como dicen: que ungirán mi cuerpo con aceites y mis extremidades brillarán llenas de adornos, que estaré rodeado de fragancias y presencias. Que la admiración no será una competencia, sino un estado, porque cada quien será plenamente lo que está llamado a ser.

Otros dicen que los que llegan en esta noche son los agentes del destino, y que todo lo que hacen está previsto. Que sólo algunos de nosotros, los más jóvenes, nos quedaremos aquí una vez que ellos --los ancianos y los otros-- hayan cumplido su misión. Que así tiene que ser.

Quizás todo son rumores y verdades a medias, palabras en el viento, susurros entre las ramas. Tal vez haya algo después, pero nadie lo imagina ni lo explica, porque no sabe cómo es, o porque no le ha sido posible regresar a contarnos. O tal vez sí, pero no lo hemos reconocido.

Sólo nos queda esperar, y crecer, y multiplicarnos. Ese es el último sentido de las historias: la esperanza. Esa también es la última palabra que escuchamos, una vez al año, de boca de nuestros mayores ahora que somos jóvenes, con la encomienda de transmitirla.

***

Veamos qué hay detrás del número tres: un juego de recámara con base matrimonial, cabecera y dos burós. También un amplio librero y centro de entretenimiento, junto a un hermoso antecomedor de aglomerado con cuatro sillas: todo en madera de pino de primera calidad con acabados tipo caoba y barniz resistente a las rayaduras, junto a una dotación completa de productos de limpieza con aroma a bosque para el cuidado del hogar. Este es el premio principal de hoy, cortesía de Muebles Frondoso.

***

"Mira, papá: ya terminamos de decorar el árbol. ¿Qué te parece?"

***

Esta historia, hace mucho tiempo, fue escrita con lápiz sobre hojas de papel. Y sin usar palillos de dientes.

"Una vez al año". Relato de Ivanius. Texto:  © Chanchopensante.com Imagen tomada de Wikimedia Commons.


29 noviembre 2013

Teoría de conjuntos / Mario Benedetti






Cada cuerpo tiene
su armonía y
su desarmonía.
En algunos casos
la suma de armonías
puede ser casi
empalagosa
En otros
el conjunto
de desarmonías
produce algo mejor
que la belleza.



Imagen y texto tomados de internet